ADONIS-ALI AHMAD SAID ESBER



Al Qaasabin (Siria), 1930


LAS ESTRELLAS


Camino,
y en pos mío caminan las estrellas.

Camino a su mañana.

Y el secreto,
la muerte,
lo que nace
y el oscuro cansancio
asesinan mis pasos
y reavivan mi sangre.

Yo soy aquél
cuyo camino aún no ha comenzado;
el que no tiene estrella.

Camino hacia mí mismo,
al mañana que llega.
Camino,
y en pos mío caminan las estrellas.

De "Canciones de Mihyar el de Damasco" 1961
Versión de Pedro Martínez Montávez

POETAS URUGUAYOS



POETAS DE URUGUAY


ADOLFO MONTIEL BALLESTEROS
ALEJANDRO MICHELENA
ALFREDO ZITARROSA
AMANDA BERENGUER
ANGEL FALCO
ATILIO SUPPARO
BARTOLOMÉ HIDALGO
CARLOS ROXLO MIRALLES
CARLOS SABAT ERCASTY
CIRCE MAIA
DELMIRA AGUSTINI
ELÍAS REGULES
EMILIO FRUGONI QUEIROLO
ENRIQUE AMORIM
ESTHER DE CÁCERES
EUDORO MELO BRAGA
FERNÁN SILVA VALDÉS
GLADYS CASTELVECCHI
GUILLERMO ARACELI
JOSÉ MARÍA DE HEREDIA
JUANA DE IBARBOUROU
HÉCTOR ROSALES
HORACIO FERRER
HORACIO QUIROGA
HUMBERTO MEGGET
IDA VILARIÑO
IDA VITALE
IRIS BOMBET FRANCO
JORGE MEDINA VIDAL
JOSÉ ALONSO Y TRELLES
JUAN BURGHI
JUAN PEDRO LÓPEZ
JUAN ZORRILLA DE SAN MARTÍN
JULIO HERRERA Y REISSIG
JULIO SOSA
LIBER FALCO
LUISA LUISI
MARIA EUGENIA VAZ FERREIRA
MARIO BENEDETTI
OSIRIS RODRÍGUEZ CASTILLOS
OVIDIO FERNÁNDEZ RÍOS
PEDRO PICCATTO
REYNA MIERS
RICARDO PASEYRÓ
ROBERTO AUBRIOT BARBOZA
ROBERTO IBAÑEZ
ROMILDO RISSO
SALVADOR BECQUER PUIG
SAMUEL LINNING
SARAH BOLLO
SUSANA SOCA
VICENTE BASSO MAGLIO
WASHINGTON BENAVIDES
WENCESLAO VARELA

JUANA DE IBARBOUROU

"Porque ninguna lágrima rescata nunca el mundo que se pierde ni el sueño que se desvanece."
Juana de Ibarbourou
Melo, 1892-Montevideo (Uruguay), 1979



VIDA GARFIO

Amante: no me lleves, si muero al camposanto
A flor de tierra abre mi fosa, junto al riente
alboroto divino de alguna pajarera
o junto a la encantada charla de alguna fuente

A flor de tierrra, amante. Casi sobre la tierra,
donde el sol me caliente los huesos, y mis ojos,
alargados en tallos, suban a ver de nuevo
la lámpara salvaje de los ocasos rojos.

A flor de tierra, amante. Que el tránsito así sea
más breve. Yo presiento
la lucha de mi carne por volver hacia arriba,
por sentir en sus átomos la frescura del viento.

Yo se que acaso nunca allá abajo mis manos
podrán estarse quietas.
Que seimpre como topos arañarán la tierra
en medio de las sombras estrujadas y prietas.

Arrójame semillas. Yo quiero que se enraícen
en la greda amarilla de mis huesos menguados.
¡Por la parda escalera de las raices vivas
Yo subiré a mirarte en los lirios morados.


TE DOY MI ALMA DESNUDA


Te doy mi alma desnuda,
como estatua a la cual ningún cendal escuda.

Desnuda con el puro impudor
de un fruto, de una estrella o una flor;
de todas esas cosas que tienen la infinita
serenidad de Eva antes de ser maldita.

De todas esas cosas,
frutos, astros y rosas,
que no sienten vergüenza del sexo sin celajes
y a quienes nadie osara fabricarles ropajes.

Sin velos, como el cuerpo de una diosa serena
¡que tuviera una intensa blancura de azucena!

Desnuda, y toda abierta de par en par
¡por el ansia del amar!

LUISA LUISI


Paysandú-Uruguay 1883 - Santa Lucía, 1940



YO SOY LA PIEDRA INMÒVIL

Yo soy la piedra inmóvil, junto al camino vivo, 
en el árbol envidioso de la nube andariega: 
estoy sentada y muda al borde de la vida, 
mientras la senda sigue su marcha hacia el futuro.
Pasan inquietos seres: caminantes, arrieros, 
parejas enlazadas y familias contentas: chiquillos 
juguetones hirvientes de energías;
pasan ancianos, pasa la juventud; se van...
¡Pasan... pasan!... Yo siempre en mi lugar estoy;
soy la piedra sentada un día y otro día;
el árbol, engarzado en la misma actitud:
árbol... persona... piedra... ¡Ya no sé lo que soy!...





YA NUNCA MÁS...


Ya nunca más olvidaré el obscuro
sabor que mis raíces 
chuparon de la tierra;
que ascendió por mis venas,
se hizo cal en mis huesos, 
y por los finos hilos de mis nervios
llevó hasta mi cerebro
el hondo y trágico sentido de la vida...
Se desraizó mi tallo, y en prodigio
Maravilloso y nuevo
eché a andar por el mundo.
Mas nunca ya podré olvidar el húmedo
sabor de mis raíces...
Y cuando vuelva un día
en abrazo esta vez definitivo
a ser raíz eterna,
reviviré de nuevo las obscuras
húmedas sensaciones de la tierra...Planta otra vez, me ahincaré en el humus...
Planta otra vez, ascenderé en el éter...
Y entregaré a la luz y a la caricia
del viento mi follaje...
Y acaso un día la nostalgia vuelva
de andar... de andar, de nuevo...
Y de la verde copa de mí misma,
sin saber como fue, volará un ave
a la región del éter...
Ave, planta, cerebro, flor, peñasco,
eterno ciclo, sucesión eterna...

JULIO HERRERA Y REISSIG


Montevideo-Uruguay, 1875-1910


DECLARACIÓN HERÁLDICA

Señora de mis pobres homenajes.
Débote siempre amar aunque me ultrajes.
Góngora

Soñé que te encontrabas junto al muro
glacial donde termina la existencia,
paseando tu magnífica opulencia
de doloroso terciopelo oscuro.

Tu7 pie, decoro del marfil más puro,
hería, con satánica inclemencia,
las pobres almas, llenas de paciencia,
que aún se brindaban a tu amor perjuro.

Mi dulce amor que sigue sin sosiego,
igual que un triste corderito ciego,
la huella perfumada de tu sombra,

buscó el suplicio de tu regio yugo,
y bajo el raso de tu pie verdugo
puse mi esclavo corazón de alfombra.

ROBERTO IBAÑEZ



Montevideo-Uruguay, 1907

JUAN PEDRO LÓPEZ



Etchevarría-Canelones -Uruguay, 1885- Montevideo, 1945



LA LEYENDA DEL MOJÓN



Llovía torrencialmente

Y en la estancia del Mojón

Como adorando al fogón
Estaba tuita la gente.
Dijo un viejo en redepente:
"Les voy a contar un cuento
Aura que el agua y el viento
Train a la memoria mía...
Cosas que naide sabía
Y que yo diré al momento.

"Tal vez tenga que luchar
Con mas de un inconveniente
Pa' que resista la mente
El cuento sin lagrimear,
Pero Dios que supo dar
Paciencia a mi corazón
Tal vez venga en esta ocasión
A alumbrar con su reflejo
El alma de un gaucho viejo
Que ya lo espera el cajón.

"No se asusten si mi cuento
Les recuerda en este día
Algo que ya no podía...
Ocultar mi sentimiento.
Vuelquen todos un momento
La memoria en el pasao
Que allí verán retratao
Con tuitos sus pormenores
Una tragedia de amores
Que el silencio a sepultao.

"Hay cosas que yo no puedo
Detallar como es debido,
Unas, porque se han perdido
Y otras, porque tengo miedo.
Pero ya que en el enriedo
Les metí, pido atención,
Que si la imaginación
Me ayuda en este momento
Conocerán por mi cuento
"La leyenda del Mojón".

"Alcáncenme un amargo
Pa que suavice mi pecho,
Que voy a dentrar derecho
Al asunto, porque es largo;
Haré juerza sin embargo,
Pa llegar hasta el final,
Y, si atiende cada cual
Con espíritu sereno,
Verán como un hombre gueno
Llego a hacerse criminal.

"Setenta años, quien diría
Que vivo aquí en estos pagos
Sin conocer mas halagos
Que la gran tristeza mia,
Setenta años no es un día,
Pueden tenerlo por cierto,
Pues si mis dichas han muerto
Aura tengo la virtud
De ser pa esta juventud
Lo mesmo que un libro abierto".

Iban a golpear las manos
Por lo que el viejo decía,
Pero una lagrima fría
Los detuvo a los paisanos.
"Hay sentimientos humanos -
Dijo el viejo conmovido -
Que los años con su ruido
No borran de la memoria,
Y este cuento es una historia
Que pa mi no tiene olvido.

"Allá en mis años de mozo,
Y perdonen la distancia,
Sucedió que en esa estancia
Hubo un crimen misterioso,
En un alazán precioso
Llego aquí un desconocido,
Mozo lindo, muy cumplido,
Que al hablar con el patrón
Quedo en la estancia de pión
Siendo dispues muy querido.

"Al poco tiempo nomás,
El amor lo picotio
Y el mocito se caso
Con la hija del capataz,
Todo marchaba al compás
De la dicha y el amor
Y pa grandeza mayor
Dios les mando con cariño
Un blanco y hermoso niño
Mas bonito que una flor.

"Iban pasando los años
Muy felices en su choza,
Ella alegre y guenamoza,
El juerte y sin desengaños.
Pero, misterios extraños,
Llegaron... y la traición
Deshizo del mocetón
Sus mas queridos anhelos
Y el fantasma de los celos
Se clavo en su corazón.

"Aguanto el hombre callao
Hasta dar con la evidencia
Y un día fingió una ausencia
Que jamas había pensao.
Dijo que tenia un ganao
Que llevar pa la Tablada.
Que era una guena bolada
Pa ganarse algunos pesos
Y así entre risas y besos
Se despidió de su amada.

"A la una de la mañana
Del otro día justamente,
Llego el hombre derepente
Convertido en fiera humana;
De un golpe hecho la ventana
Contra el suelo en mil pedazos
Y avanzando a grandes pasos,
Ciego de rabia y dolor,
Viendo que su único amor
Descansaba en otros brazos.

"Como un sordo movimiento
en seguida se sintió,
después un cuerpo cayo
y otro cuerpo en el momento.
Ni un quejido, ni un lamento
Salió de la habitación.
Y pa concluir su misión
Cuando los vio dijuntos,
Los enterró a los dos juntos
Donde hoy esta ese mojón.

"En la estancia se sabia
Que la ingrata lo engañaba
Pero a el nadie le contaba
La disgracia en que vivía.
Por eso la polecia
No hizo caso mayormente,
Pues dijeron: "La inocente
Se jue con su gavilán..."
Y en cambio los dos están
Descansando eternamente".

- ¡Ahi juna! - grito un paisano -
Si es así lo que habla el viejo
Ese era un macho, ¡canejo!
¡Yo le besaría la mano!...
-¡Yo soy! - le grito el anciano -,
¡Venga, m´hijo, besamé!...
Yo jui m´hijo el que mate
A tu madre disgraciada
Porque en la cama abrasada
Con otro hombre la encontré.

- Hizo bien tata querido
- Grito el hijo sin encono -,
Venga, viejo, lo perdono
Por lo tanto que ha sufrido;
Pero aura, tata , le pido
Que no la maldiga mas,
Que si jue mala y audaz
Por mi perdónela, padre,
Que una madre, siempre es madre,
Déjela que duerma en paz!...

Los dos hombres se abrazaron
Como nunca lo habían hecho,
Juntando pecho con pecho
Como dos niños lloraron,
Padre he hijo se besaron
Pero con tal sentimiento,
Que el humano pensamiento
No puede pintar ahora
La escena conmovedora
De aquel trágico momento.

Los ojos de aquella gente
Con el llanto se inundaron
Y todos mudos se quedaron
Bajo un silencio imponente,
Volvió a decir, nuevamente,
Allí están en el mojón
Y poniendo el corazón
El anciano en lo que dijo,
Le pidió perdón al hijo
Y el hijo le dio perdón.