POETAS RUSOS



POETAS DE RUSIA


ALEKSEY TSVETKÓV
ALEKSANDR BLOK
ALEXANDER PUSHKIN
ANDRÉI PLATONOV
ANDREI VOZNESENSKY
ANNA AJMÁTOVA
ARIANA EFRON
ATANASIO FET
BELA AJMADÚLINA
BORIS PASTERNAK
CHERUBINA DE GABRIAK
EGVENI VINOKUROV
FIODOR TIÚTCHEV
GEORGY IVANOV
INNA L LISNIANSKAYA
INNOKIENTI ANNIENSKI
IVÁN BUNIN
JOSEPH BRODSKY
KONSTANTIN SIMONOV
LUBOV IAKUSHEVA
MAXIMILIAN ALEXANDROVICH VOLOSHIN
MIJAIL YÚRIEVICH LERMONTOV
NIKOLAI GUMILIOV
SERGEI YESENIN
VELIMIR JLÉBNIKOV

KONSTANTIN BALMONT

Shuya, Rusia, 1867 - París, Francia, 1942

IVÁN BUNIN


Vorónezh-Rusia, 1870 - París, 1953

MIJAIL YÚRIEVICH LERMONTOV

Moscú- Rusia, 1814-1841

LA DESPEDIDA
 ¡Adiós! Nunca más nos encontraremos 
ni nos daremos la mano nunca más. 
¡Adiós! Tu corazón es libre desde ahora 
aunque no volverás a ser feliz jamás. 
 
       Sé que palpitará de nuevo 
con ímpetu doloroso tu corazón 
cuando oigas el nombre de aquel amigo 
que ya hace tiempo desapareció. 
 
       Hay sonidos que no le dicen nada 
a la turba arrogante que los desdeña, 
pero a nosotros nos es difícil olvidarlos 
porque viven fundidos en el alma nuestra. 
 
       Se entierra el pasado como en una tumba 
en el fondo de aquellos sonidos sagrados, 
y sobre la tierra tan sólo hay dos seres 
que comprenden y se estremecen al escucharlos. 
 
       Estuvimos juntos sólo por un instante, 
pero estuvo contenida la eternidad en él; 
consumimos todos nuestros sentidos 
y todo lo quemamos en el beso aquél. 
 
       ¡Adiós! No te aflijas. Sé sensata. 
No lamentes la brevedad de nuestro amor. 
Hoy parece difícil el separarnos, 
pero sería aún más penosa la unión.


EL PUÑAL

Yo te aprecio, mi puñal de noble acero.
Te forjó para la venganza el soñador georgiano;
te afiló para el combate el libre circasiano,
mas yo te aprecio, claro y frío compañero.

       Una mano de lirio te puso en mi mano
a la despedida, en prueba de amor,
y no fue sangre lo que por ti se deslizó:
fue una gota de llanto, clara perla de dolor.

       Y llenos de una tristeza misteriosa,
en mí se detuvieron sus ojos negros.
En la luz temblorosa, al igual que tu acero
se empañó su mirada y lució más hermosa.

       Eres mi compañero, prenda de mudo amor.
De ejemplo servirás a mi vida peregrina:
como tú, no he de cambiar, y mi alma altiva,
como tú, amigo fiel, será fuerte en el dolor.

OSIP MANDELSTAM


Varsovia-Polonia, 1891-Vladivostok- Rusia, 1938 


¿QUÉ PUEDO  HACER CON ESTE CUERPO MÍO IRREPETIBLE?

¿Qué puedo hacer con este cuerpo mío irrepetible,
que me ha sido dado?
¿A quién, dime, debo agradecer,
por la apacible alegría de respirar y vivir?

Yo soy el jardinero y soy la flor,
En la mazmorra del mundo no estoy solo.

En la eternidad del cristal ya se ha esparcido
Mi aliento y mi calor.

En él está impreso un signo,
Irreconocible hasta hace poco tiempo.

Ojalá la bruma se diluya en los instantes
Para que no borre el signo amado.

1909

REGRESA PRONTO A MÍ

Regresa pronto a mí

Sin ti me asalta el miedo
Nunca antes como ahora
Tan profunda yo te sentí.
Todo cuanto yo quiero
Lo veo en realidad.
Ya no siento celos
Sin embargo, te llamo.

1920
Versión de  Jorge Bustamante García

TU ROSTRO

Tu rostro
Es lo más tierno entre lo tierno,
Tu mano
Es lo más blanco entre lo blanco,
Estás lejos
De todo mundo
Y todo es inevitablemente tuyo.

Inevitable
Es tu tristeza
Y la calidez
De los dedos de tus manos,
Y el sonido apacible
De tus palabras
Joviales,
Y la lejanía
De tus ojos.

1909
Versión de  Jorge Bustamante García

YO QUIERO SERVIRTE

Yo quiero servirte
Al igual que otros,
Con la boca sedienta
Hechizarte de celos.
La palabra no me apacigua
Los labios resecos
Y sin ti otra vez
El aire vacío es espeso.

Ya no siento celos
Pero te deseo
Y yo mismo me cargo
Como un verdugo a su víctima.
No te nombraré
Ni el amor, ni el gozo,
Me cambiaron la sangre
Por una más salvaje y ajena.

En un instante más
Te diré una cosa:
Encuentro en ti sufrimiento
En vez de la alegría.
Como en un crimen
Hacia ti me atrae
La boca tierna cereza
En el caos mordida.

Versión de  Jorge Bustamante G
arcía

BORIS PASTERNAK



Moscú - Rusia, 1899-Peredelkino, 1967


MI HERMANA LA VIDA

Hoy mi hermana la vida, desbordada, se lanza
contra todos en lluvia primaveral. La gente,
empero, con sus joyas, está hosca
y cortésmente hiere, como suele la víbora entre pajas.

Para ello los viejos ya tienen sus razones.
Pero, en verdad, ridícula es la tuya
de que, con la tormenta, sean lila los ojos y la hierba,
y huela el horizonte a húmeda reseda.

Apenas sus ladridos lanza el freno a los plácidos
campesinos, en un viñedo provinciano,
desde el asiento miro si a mi estación ya llego...
Y, poniéndose, el Sol se conduele conmigo.

Y por tercera vez la campanilla esparce
sus continuas excusas: «Aquí no es, lo siento».
Bajo la cortinilla es un tizón la noche;
y por gradas que llevan a una estrella, la espera se derrumba.

Parpadeando duermen, quién sabe dónde, pero dulcemente
y como una visión duerme la enamorada
cuando va el corazón mojado por los andenes
y la estepa salpican los vagones.

LA POESÍA

Poesía, te voy a jurar
y termino, estoy ronco:
tú no eres el habla melosa,
tú eres el estío en tercera clase,
tú eres arrabal, y no estribillo.

Tú eres asfixiante como mayo, Yámskaya,*
un reducto nocturno de Shevardino,*
en el que lanzan gemidos las nubes,
marchándose luego por lados distintos.

Y, doblándose en la espiral de las vías
-no el estribillo, sino el arrabal-,
se arrastran de las estaciones a sus casas,
no cantando, sino estupefactos.

Los restos de la lluvia manchan los racimos
y largo rato, hasta la aurora,
desgranan acrósticos en todos los techos,
lanzando burbujas con rima sonora.

¡Poesía, si debajo del grifo tienes
una perogrullada, vacía, cual cubo de zinc,
que siga, no obstante, fluyendo tu chorro!
¡Puesto tienes debajo el cuaderno: fluye, pues!

1922

* Yámskaya: nombre de varias calles de Moscú.
*Shevardino: reducto del campo de batalla de Borodinó. (Nota del traductor.)
Versión de César Astor

ANDRÉI PLATONOV


Vorónezh-Rusia, 1899-1951

¿En qué consiste el misterio de la infancia? - -
En el niño hay una multitud de almas - él se las arranca fácilmente con la imaginación,
y vive solo, pero es como si viviera con sus compañeros.
El adulto es solitario. El niño vive como un gorrión, como una hebra.

1951


(ANOTACIONES AISLADAS)


Después de la guerra, cuando en nuestra tierra se construya un templo a la gloria eterna de los soldados,
entonces contra él se debe construir un templo a la memoria eterna de los mártires de nuestro pueblo. En las paredes de este templo de los muertos serán trazados los nombres
de los ancianos, de las mujeres y de los niños. (Ellos, por igual, recibieron la muerte que fue llevada a cabo por los verdugos de la humanidad...)


POEMA DEL PENSAMIENTO

Es tanto el silencio sobre la tierra, que las estrellas se apagan poco a poco.
En nuestro corazón llevamos nuestra nostalgia y una gran sed por lo imposible. El corazón es una raíz de la que crece y crece el hombre, una morada de la esperanza infinita y el enamoramiento.
El más grande milagro es que todos estemos vivos, vivos todavía en un abismo frío, en un hoyo negro desierto, en medio de las estrellas y la luz. En el caos, donde retumban los planetas unos contra otros, como tambores, donde estallan soles, donde la vorágine ardiente gira como torbellino, vivimos aún muy alegremente. Pero todo cambia, todo se entrega a un trabajo poderoso. Aquí estamos y pensamos.
Si ustedes fueran felices, no habrían llegado hasta acá. El viento frío del desierto abraza la tierra, y los hombres se apiñan uno contra otro; cada uno susurra al otro su desesperación y su esperanza, sus dudas, y el otro lo escucha como escucha un muerto. Cada uno reconoce en otro su propio corazón, y escucha y escucha.
Si el mundo es tal como es, eso es algo bueno. Y vivimos y nos alegramos, porque el alma humana siempre es como el novio que busca a la novia. Nuestra vida es siempre un enamoramiento, un intenso color ardiente, al que no le basta la humedad de todo el universo.
Pero hay un pensamiento secreto y recóndito, existe en nosotros un pozo profundo. En él podemos ver que esta vida, este mundo, podrían ser otros, mejores y más maravillosos de lo que son. Hay una infinitud de caminos, y vamos solamente por uno. Otros caminos son desérticos y espaciosos, pero no hay nadie en ellos. Vamos con una muchedumbre a la que le gusta reír, por un camino casual. Y hay otros caminos, rectos y largos. Y podríamos ir por ellos. El mundo podría ser otro, y el hombre podría hacerlo girar en una órbita mejor.
Pero esto es algo que no existe y que, tal vez, no existirá. Ante esta idea se cierra bruscamente el corazón y se congela la vida.
Todo podría ser diferente, mejor y superior, pero no será nunca.
¿Por qué no puede salvarse el mundo, es decir pasar a otro camino? ¿Por qué se agita así, cambia, no se detiene? Porque no puede venir el Salvador y, cuando venga, si es que viene, no podrá vivir en este mundo para salvarlo.
¿Pero acaso quiere el mundo su salvación? Puede que no necesite nada, excepto a sí mismo, y está contento, contento, como si yaciera en el ata úd.
Pero fíjense. Somos seres humanos, somos parte de esta luz blanca y fíjense cómo nos consumimos. Comemos y tenemos hambre de nuevo. Amamos, olvidamos y de nuevo nos enamoramos con ardiente pasión. Crece y se consume el tallo de la hierba, se enciende y se apaga la estrella, nace, ríe y muere el hombre. Pero todo esto es una apariencia, una humareda engañosa de la vida.
Mas cuando la vida forcejea hasta lo máximo, cuando se llena hasta los bordes, cuando llega hasta su límite, entonces no se quiere a sí misma. Por las tardes el silencio es mortal. La canción de la muchacha y el peregrino es inexpresable, el alma humana no se soporta a sí misma. El cielo en el día es gris, pero en la noche luce como el fondo de un pozo y es imposible mirarlo.
Una gran vida no puede ser más larga que un instante. La vida es una ráfaga de arrebatamiento, y de nuevo una vorágine, donde los caminos enmarañados y abiertos en todas partes son infinitos.
El universo es inquietante, agotador e iracundo, porque explotó y no se apagó después de un instante, después de la luz, que iluminó todas las profundidades, y crepita y crepita, arde y no arde y se enfriará por toda la eternidad.
En ello radica su crimen y su pecado. Después de la altura mortal de la vida, del amor y de la clarividencia del pensamiento, la vida se colma y su vaso debe ser volcado. El hombre así todo lo ha amado y conocido hasta el último arrebatamiento, y su cuerpo se rompe por la fuerza ardiente de la embriaguez. No tiene nada más que hacer.
El mundo no vive, se descompone. En ello consiste su crimen y su pecado irredimible. Pues la vida no debe ser más larga que un instante, entre más larga sea, más penosa. Ahora el universo se encamina sin desvío hacia el infierno. Por la hierba y en el hombre cada vez se expande más espesa la locura. Se multiplican los misterios y ya no los abre el ariete del pensamiento. El tormento es más puro y hermoso por el rostro del universo, más sigiloso el silencio en las tardes; no basta en el corazón el amor por esas tardes.
Para qué enrojeció el sol, si arde y arde. Debería hacerse azul por las llamas y no sobrevivir al instante.
El universo es un instante ardiente que el caos ha roto y reconstruido. Pero la fuerza del universo es poder, cuando se concentra en un golpe. 1920.

Traducción del ruso de Jorge Bustamante García.

ALEKSEY TSVETKÓV


Stanislav-Rusia, 1947


dime qué es ese rebaño de estrellas
como partículas del arcoíris en el ojo después de llorar
dejan su perfume intenso en el jardín en el prado

acaso es posible acaso las estrellas tienen olor

quién las arrojó a la tierra para que sus canciones de luz

rompan el corazón quién permitió eso



te diré que por las estrellas los sueños del día
derraman luz en el jardín y en el prado
algunos dicen que son las flores otros que es la primavera
en verano y también en invierno arden bajo la nieve
para una celebración inútil o para que
vivamos aquí y amemos la tierra

ahora dime qué son estos pétalos de ceniza
qué son estás flores de dos alas temblando en el cielo
cantan con tanta dulzura que el cadalso no da miedo 
sigan cantando como lo hicieron siempre
quién los arrojó tan alto para que por su vuelo
el corazón se rompa como el de un enamorado 

yo te diré qué son esos pétalos humanos
son nuestras hermanas aves del viento
nacidas en la tierra pero viven en el vuelo
como el pez es un fantasma de la profundidad
las aves son fantasmas de las alturas
cantan y quieren disolverse en lo azul
para que desde la tierra nos alegremos

dime algo más pero dime la verdad qué son estos
pájaros esa fila de ángeles que va al río
voz de tórtolos y rostros más brillantes que la rosa
entregar la vida como una polilla que vuela hacia el fuego
y vivir eternamente viendo como desfilan
para que el corazón se parta en pétalos azules

te diré quiénes son estos ángeles terrestres
que bajan al río y cantan con tristeza para el ocaso
son las hijas no reconocidas de los hombres
podrían ser nuestras novias incluso esposas
para ellas el día es largo y la noche corta pero junto a ellas
aquel a quien amamos parece paraíso y después morimos

entonces dime sin mentirme dime
por qué sucede solo lo que ya pasó
las flores florecen los pájaros cantan en la mañana
pedían al sol que brillara y él aprendió
las muchachas bajan al río los niños nacen
y yo no existo por qué no vivo en este mundo

que dios te bendiga si no estoy vivo no hace falta
el que no vio el día no le llegará su noche
la madre del nonato no llorará está alegre
la flor que no se abrió no se marchitará
el pájaro no caerá si no planea en el cielo
no se romperá el corazón del que no lo tiene


ZINAIDA GIPPIUS


De Rusia


SAMUIL MARSHAK


Vorónezh, Rusia, 1887 - Moscú, 1964

YO VI

Vi un lago en llamas,
un perro con pantalones sobre un caballo,
en vez del techo, un sombrero sobre la casa,
gatos atrapados por los ratones.
Vi al ganso y al zorro
haciendo pasteles en el bosque,
como el osezno se probaba los zapatos.
¡Y como un tonto me lo creí!

*

Las personas escriben y el tiempo borra,
borra todo lo que puede borrar.
¿Pero dime si el sonido muere,
acaso el sonido debe morir?

Se vuelve sordo y apagado,
listo para fundirse con el silencio.
Y no con el oído sino con el corazón 
oigo esta risa, esta voz de pecho.
.

S. Marshak leyendo uno de sus poemas:
http://www.youtube.com/watch?v=zK3yCr9gbdk

KAZIMIR MALÉVICH


Kiev (ahora Ucrania)1879 - Leningrado, Rusia, 1935

Razono sobre mí y me elevo
en Divinidad, digo que todo es yo
y no hay nada más que yo, todo lo que
veo es verme, tan multilateral
y polifacético es mi ser.

*

En el desierto nació el comienzo
de mi rostro. Pero reviví al Sexto día
de La Creación. Así de complejo fue mi rostro,
antes de converger en la perfección
padecí muchas formas, y tal como
veo, — soy.

*

Soy el Principio de todo,
los mundos se crean en mi conciencia.
Busco a Dios, me busco en mí.
Dios todopoderoso, omnividente, omnisciente,
futura perfección de la intuición como la sobrerazón universal y mundial.
Busco a Dios, busco mi rostro, ya tracé su silueta
y quiero encarnar en mí.
La razón me sirve de sendero hacia lo que
fue trazado por la intuición.

*

Mi rostro ríe y el temblor de la risa
torna pesada a la sabiduría. Eso me diferencia de la naturaleza:
ella no sonríe, carece de ése gesto, es perfecta.
“Yo”  soy un comienzo grandioso. Rodearé acaso mi rostro
con el brillo de la sabiduría del universo.
Las estrellas en mi rostro lucen y centellean
regenerando el fuego de la sabiduría.
En el mar de tus ojos las islas oscuras son herradas
como eslabones en la memoria de la esclavitud.
Los romperé, ya que la sabiduría es como una fuente de vida
dentro de la isla oscura. Llevo la envoltura
que conserva mi perfección en Dios.
Mis ojos ven el mundo a través de eslabones que
son la escalera de mi sabiduría.
A través de la escalera del conocimiento conoceré lo que hay en mí
y lo que arrojé a la vastedad de los caminos para conocerlo.
Pero lo que conozco es el resultado de la sabiduría,
y mi conocimiento es lo que está al pie de mi escalera.

*

Trata de no repetirte, ni en el icono, ni en el cuadro,
ni en la palabra. Me dice la voz del nuevo nacimiento,
si algo en tu acto te recuerda un antiguo acto:
borra, cállate, apaga rápido el fuego si es fuego,
para que los faldones de tus pensamientos sean más ligeros
y no se enmohezcan.
Para escuchar el hálito de un día nuevo en el desierto
límpiate el oído, borra los antiguos días, solo así
serás más sensible y más blanco,
porque lo oscuro yace sobre tus hábitos
y con el soplo de la ola lo nuevo se trazará para ti.
Tu pensamiento asumirá la forma, imprimirá el sello de tu rumbo.

*

La razón constituye el primer rostro del hombre.
La intuición es la formación vaga del segundo rostro
de una nueva creación del futuro hombre. Pero en el fondo del tiempo
está predeterminado un tercer comienzo,
eslabón con el que se concluirá la estructura mundial,
nada se le esconderá y millones de páginas
del mundo serán leídas de una sola vez, ni un detalle escapará
de la futura calavera de la sobresabiduría.
Lo que es misterio ahora, será más claro que el sol.

Poemas traducidos para el curso "Poesía y Revolución", dictado por J. Galarza y N. Litvinova en abril/mayo del 2013, en la Fundación Centro Psicoanalítico Argentino.