KARL KROLOW


Hannover-Alemania, 1915 - Darmstadt, 1999

POEMA DE AMOR

A media voz te hablo
¿Me oirás
detrás del rostro amargo de la luna
que se resquebraja?
¿Bajo la celestial belleza del aire
cuando se haga de día
y el alba sea un rojizo pez de aleta temblorosa?

Eres hermosa.
Fresca y seca es tu piel.
Tu mirada – suave y firme como la de un pájaro.
Se lo digo al viento que vibra.
Tu cuello — ¿oyes? — es de aire
que como paloma se escurre entre las mallas del follaje azul.

Levantas el rostro.
Sobre el muro de ladrillo reaparece como una sombra.
Hermosa eres. Eres hermosa.
Fresco como el agua fué tu sueño a mi lado.
A media voy te hablo.
Y la noche se quiebra como soda, negra y azul.

BLANCURA

Blancura. Un mantel hecho jirones.
Alguien lo agita. Es la mano blanca
del viento del Este.
Alguien comenta: Nieva.
Poco a poco,
el aire hecho jirones abre los ojos
de tanto frío.

Qué bien se escribe con nieve.
El tiempo se somete
lo que dura una carta en blanco y huele
a helada y a manzanas
hasta que se derrite.

LEYENDO

He dejado todo
lo que tenía entre manos.
Detrás de mí, vaga lenta
mi sombra
del Norte al Este.
Mi memoria concluye
al borde del libro.
Poco a poco se seca
junto a mí el agua
del vaso.
El tiempo
transcurre sin reproches.
Es un relato
perfecto: carece
de punto de fuga
a donde dirigirse
para encontrar algo.

(traducción: Ines Hagemeyer)
http://sibila.com.br/poemas/poemas-de-la-posguerra/3875
http://www.tuertorey.com.ar/php/autores.php?idAutor=173


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