GEORGE HEYM



Hirschberg-Alemania, 1887 - Berlín, 1912
  
AH, TUS LARGAS PESTAÑAS...

Ah, tus largas pestañas,
el agua oscura de tus ojos.
Déjame hundirme en ellos,
descender hasta el fondo.

Como baja el minero a la profundidad
y oscila una lámpara muy tenue
sobre la puerta de la mina,
en la umbría pared,

así voy yo bajando
para olvidar sobre tu seno
cuanto arriba retumba,
día, tormento, resplandor.

Crece unido en los campos,
donde el viento reside, con embriaguez de mieses,
el alto espino delicado
Contra el celeste azul.

Dame tu mano,
y deja que creciendo nos unamos,
presa de todo viento,
vuelo de aves solitarias.

que en verano escuchemos
el órgano apagado de las tempestades,
que nos bañemos en la luz de otoño
sobre la orilla de los días azules.

Alguna vez iremos a asomarnos
al borde de un oscuro pozo,
miraremos el fondo del silencio
y buscaremos nuestro amor.

O bien saldremos de la sombra
de los bosques de oro
para entrar, grandes, en algún crepúsculo
que roce tu frente con suavidad.

Divina tristeza,
ala de eterno amor,
alza tu cántaro
y bebe de este sueño.

Una vez alcancemos el final
adonde el mar de manchas amarillas
calladamente invade la bahía
de setiembre,

reposaremos en la casa
donde las flores escasean,
en tanto entre las rocas
tiembla un viento al cantar.

Pero del blanco álamo
que hacia el azul se eleva
cae una hoja ennegrecida
a descansar sobre tu nuca.
Versión de Ernst Edmund Keil

"Tres poetas expresionistas alemanes" Ediciones Hiperión 1998

DESPUÉS DE LA BATALLA

 En los sembrados yacen apretados cadáveres,
 en el verde lindero, sobre flores, sus lechos.
 Armas perdidas, ruedas sin varillas
 y armazones de acero vueltos del revés.

Muchos charcos humean con vapores de sangre
 que cubren de negro y rojo el pardo campo de batalla.
 Y se hincha blanquecino el vientre de caballos
 muertos, sus patas extendidas en el amanecer.

 En el viento frío aún se congela el llanto
 de los moribundos, y por la puerta este
 una luz pálida aparece, un verde resplandor,
 la cinta diluida de una aurora fugaz. 

Versión de Jenaro Talens
 "Tres poetas expresionistas alemanes" Ediciones Hiperión 1998
  
DUERMEVELA

 La tiniebla cruje como un vestido,
 los árboles vacilan en el horizonte.

Refúgiate en el corazón de la noche,
 excava dentro de la oscuridad un escondrijo
 como la abeja en el panal. Hazte pequeño,
 baja de tu yacija.

Algo desea atravesar los puentes,
 piafa curvando las pezuñas,
 descarriadas, empalidecen las estrellas .

 Como una anciana la luna se mueve
 de un lado para otro
 con el lomo encorvado.

 Versión de Jenaro Talens


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