GONZALO VÁSQUEZ MÉNDEZ


La Paz, Bolivia, 1928 – Washington, EEUU, 2000



ADOLESCENCIA

Cristalina presencia
proyectada en el papado,
la luz te cubre
en ausencia de musgo.

Estás fuera y adentro
de cuanto siente la ternura...

El acento del árbol
despliega tu misterio
en el coral nocturno del retiro...

Plenamente te envuelves de azucenas
y otorgas al asombro
un pedazo de sol para la espera...

Imagen de alegría
tallada por el viento en los caminos,
déjame lo que guardas
en la recóndita pradera
de tus años,
todavía pequeños..

ESTE MI SENTIMIENTO

Este mi sentimiento que te busca
sin precisar la forma necesaria.
Aguda resonancia que me brota
del corazón de pena, sin palabras.

Vislumbra tu perfil - lirio en la tarde -,
al pasar de las cosas esperadas...
Te quiere en la conquista de su mundo
donde la lluvia es suave y más humana.

Siente tu paso breve sobre el día
venir donde consume la plegaria...

Este mi sentimiento, ¡alerta siempre!
sabe del frío cuando grita el ansia.
Ha bebido del agua de los vasos
confundidos, de sal y de nostalgia...

Aún no ve tus pupilas en el río,
pero escucha tu voz de madrugada...
Quiere al minuto que condensa el sueño en una realidad de manos
francas!

DIMENSION DE TU PRESENCIA

Algo de ti se escurre
hasta el origen mismo de los árboles,
hasta la plena posesión
que hacen los pájaros de las ramas,
hasta el rayo de sol
que atraviesa la tempestad del cielo.

Qué presencia la tuya
que desborda
incontrolable de belleza!

Algo de ti se encuentra
en cada surco de morenos rostros,
en cada sembradío de los campos,
en cada riachuelo
que refresca el sudor del eucalipto...

La tierra ha conquistado tu destino;
ya no eres tú sola:
eres tanto en mí como del agua,
tanto del corazón como del lirio,
tanto del porvenir como la sangre!

HACIA LA BRUMA

Hacia la bruma
camino,
alerta los sentidos...

Mantengo el cuerpo
unido a la estructura del paisaje...

Me baila el sentimiento de la tierra
cual surtidor de inagotable música!

El beso sideral
dejó su germen vivo
en lo profundo de mi, ser...

La plenitud del Universo
está en mí:
ardiendo en el aceite de mi lámpara! ...

TU MUERTE

Está tu muerte en mi, crecida llama,
palpitando en la voz y el pensamiento,
viniendo en la ternura que presiento,
sumergida en la luz que se derrama.

Viniendo sin descanso hasta mi rama,
basta este corazón por ti sediento,
hasta esta pena oscura de tormento
que sale desde el fondo y te reclama.

Está tu suerte en mí, como una herida
siempre fresca y quejándose de ausencia,
como un desierto sin clavel ni rosa.

La conduzco presente y no perdida,
la llevo entre las venas como esencia
de tu figura intacta en cada cosa...

ESTA AQUI

Está aquí, tan presente, que la miro,
que la toca mi vida,
que la sigo a través de los caminos,
que la beso incansable con el viento...

Ella no ha muerto, no podía...
Está cerca del pan que muerde la inocencia,
de la espiga que duerme sin saber
cuál será su destino,
de la piedra olvidada en el arroyo.

Cómo huele su nombre,
cómo vuelven sus ojos
alumbrando los campos de luciérnagas.

Ella no ha muerto...
Tan sólo es un paréntesis
de palabras
y manos encerradas en penumbra.

Está aquí,
perfectamente mía como siempre,
como aquel día en que los nombres
se encontraron al fondo de su cauce,
y se dieron la sed
encendida y despierta de los siglos!

INTEGRACIÓN

Rebaso de mi propio territorio,
salgo
del continente de mis venas,
de la cárcel de piel
que aprisiona mis símbolo internos.

Camino lejos de mí mismo,
a deshacer la voz,
a repartir tu huella y tu vendimia,
a disgregar el manantial
de este oculto milagro de ser todo.

Distante del lugar de mis secretos,
con mi dádiva
de taciturnos ángeles alertas,
de cuerpos ateridos en callejas,
de nardos peregrinos de blancura.

Me separo
de este mirar continuamente el sueño,
del buceo dolido de mi sangre
que se torna caudal profundo,
incontenible canto de alegrías.

Libre de la prisión de mi garganta,
mi acento se introduce
a la existencia vertical del hombre,

y toco sus arterias
conmoviendo el silencio de sus huesos.
Me voy así, en transparente paso,
desligado del tiempo
que cerraba mis ojos en sus cuencas,
que imponía a mi lengua
la mudez del cadáver disecado.
Rebaso de mi propio territorio,
distante de la cueva
donde el sol agostaba las semillas.

http://fernando-sabido-sanchez.blogspot.com/2012/06/7222-gonzalo-vasquez-mendez.html


Gonzalo Vásquez Méndez nació en La Paz en 1927 y murió en Alexandría, Virginia (USA) en el año 2000. Perteneció a la segunda generación de Gesta Barbara, a la Unión Nacional de poetas y escritores de Bolivia, al Pen Club Internacional y a la Unión Boliviana de Escritores. Premio Municipal de Poesía (Cochabamba 1965) con su poemario Del sueño y la vigilia. Fue codirector de la Sección Literaria de Prensa Libre (1967)

No hay comentarios:

Publicar un comentario