EKATERINA YOSIFOVA


Kiustendil, Bulgaria, 1941

LA NUBE
 


Oscurece y hace frío,
la gran nube se interpone entre el sol y yo.
Viaja rápido, en breve te tocará
el otro extremo de su sombra.
¿Qué haces ahora? ¿Qué harás mañana?
Los días se deshacen como nubes.
Pensaba que envejecería
con la frente sobre tu hombro.
Podría soñarte, dormir un rato
despreocupada junto a tu vasto cuerpo,
despreocupada junto a tu alma sonriente
(lo digo con una sonrisa).
Aquí todo es amplio y sereno, nadie altera su vida.
La nube
pasará.
Nada hay en el horizonte, salvo la noche que se cierne.

Traducción: Juan Antonio Bernier

UN HOGAR, CASI
 


Cuando me pregunte: ¿qué has hecho hoy?,
le contestaré: todo el día
he estado pensando en un poema. No he hecho nada más,
no he preparado la comida, no he planchado,
sólo he cosido tu botón,
he pensado en un poema sobre un botón y he reído.
Ha sido un día bonito.
Preguntará: ¿y qué has pensado?
E incluso: ¿y qué has escrito?
Por supuesto que lo va a preguntar: es
parte de la intimidad.
Entrará, se quitará los zapatos y la chaqueta.
Se lavará las manos. Preguntará: ¿qué has hecho hoy?
Nada, contestaré.
Nada.

(Poema tomado de la antología UN SILENCIO RADIANTE:
OCHO POETAS BÚLGAROS CONTEMPORÁNEOS.
Edición bilingüe con traducción de Liliana Tabákova,
Rada Panchovska y Juan Antonio Bernier,
Colección Cosmopoética, 2010)

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