AFONSO FELIX DE SOUSA



Jaragua-Brasil , 1925 - Río de Janeiro , 2002 


DESTINO 

Porque naciste oscuras raíces se desparramaron 
trazando esos caminos. Ahora vas adelante. 
Aun cuando desees detenerte debajo de un árbol, 
comer un fruto que no sea tuyo, echarte a la sombra 
que no cae del cielo para todos, o desviarte 
por otros caminos que soñaste y sólo por eso 
juzgas tuyos, irrevocables y mecánicos son los pasos 
que te van llevando, inerme, sobre la cuerda floja 
hasta la otra margen ­­- de donde volver no puedes. 
Volver atrás no puedes; es tarde, siempre es tarde, 
que a cada momento la cuerda revienta detrás de ti 
y se arma de nuevo a tu frente para que de nuevo 
la pises, vayas adelante, llegues allá. Pero ¿a qué lugar 
u orilla? ¿A que destino? Manos invisibles trazan 
el destino; y los hilos con que los trazan, traman, 
son igualmente invisibles. Y vas. Por donde vas, 
sean o no los caminos que sueñas tuyos y pisas, 
en toda agua a la que te asomes, ves, encuentras 
la imagen de la que huyes y es la imagen que buscas. 

Extraído de CUADERNO CARMIN DE POESIA 13, 1999, P. 10 
Revista dirigida por el poeta Eduardo Dalter, Buenos Aires. 







DURACIÓN DEL POEMA 

Traducción de Adán Mendez 

El amor aplasta el amor y los campos de Ia vida se deshacen. 
Las ventanas que daban a tu exterior, 
y a se cerraron todas. Es tarde para abririas. 
Ahora vuelves de dónde? ahora sabes que es 
necesario el silencio 
para sentirte mejor el exiliado. Playa dei espanto. 
Islas, oh islas lejanas, impalpables! Quieres correr el verde 
país de ayer, donde el niño que fuiste juega todavía. 
Y es tarde para el retorno. Forzoso es despertar en el extraño 
que, pálido, despierta en tu íntimo. Los árboles, de piedra!
Oh, pájaros enmudecidos. Entre cuatro paredes, tu alma 
clama por los caminos libres, en el azul... 
en el azul! Ah, no ser 
el pastor tocando las nubes por invisibles campinas. 
O más alia, en las playas más retiradas, no guardar el rebaño 
de estrellas, apenas se adormecen. Vuelo inútil 
de la imaginación estallada en aves, si no huyes 
más alia de Ia carne y de ti mismo. Pero, oyes. Qué oyes?
Son los pensamientos, los dulces pensamientos de otrora 
que vuelven, pero envueltos en vientos que cuentan ay! 
de un desengañado. Escucha: alguien más triste que tú, alguien 
que pudiera atravesar el arenal en llamas, repite lo que callaste 
cuando las palabras te cegaron con su luz más pura. 
Necesitas aire. Necesitas abrir Ia puerta y dar una carcajada 
para que despiertes el mundo y de nuevo te sepas vivo. 
Necesitas... que en el fondo de ti se descubran Ias palabras 
y en el fondo de Ias palabras escucha: hablan cosas 
Las cosas hablas. He ahí lo indecible. 

Las bocas... nada dicen las bocas, pero todo se revela. 
Los ángeles, ya fríos e informes, he aquí que se animan, 
y te transportas, en alfombra de ausencias, 
a las regiones de la fábula. 
Caballos galopan sobre la arena. El mar recibe el mensajero 
de otro mar de llanto donde ahogaste el alma. 
Barcos nocturnos llevan el mensaje. El cielo se desmorona 
sobre ti, dominado, el clamor de los dioses en furia. 

Y he aqui: con Ias olas de la nada llegan... Goiás 
en mil violines... 

O las colinas en que, dominado, te reencuentras 
sobre tus propios rastros, en lo antiguo? En paz te acuestas 
y bajo las bendiciones de Venus, a quien ofreciste 
en sacrificio lo mejor de ti, el niño que fuiste, 
duermes. Y sabes que a tu sueño, 
lo guarda lo indecible. 

Trad. De Felipe Trimboli e Eduardo Dalter 
(Extraído da obra THIAGO DE MELLO – VISIÓN DE LA POESÍA BRASILEÑA. Santiago de Chile: Red Internacional del Libro, 1996. Publicada com o apoio da Embaixada do Brasil e do Banco do Brasil). 

MECIMIENTO 

Donde quiera que estuvieres 
entregado o fugitivo 
verÁs lo que no quieres 
en la muerte y estando vivo. 

Donde quiera que bañares 
la carne y los pensamientos 
vendrán de otros lugares 
a bañarte otros momentos. 

Donde quiera que durmieses 
será tu sueño rezo 
que en arco-iris sube 
y baja sin que lo alcance. 

(Do Sonho e da Esfinge) 
Traducción de Gabriel Rodríguez 

SONETOS 

III 

Si viene la noche a generar encantos, 
puedo inventar penínsulas y mares, 
pisar islas al sur entre olas mansas, 
pero poco aún tendré en manos de barro. 
Dios ha de estar entre las sombras.. .Díganme 
como tenderle las manos y mirar el absurdo. 
Así, frágil y mortal, para que yo siga 
es forzoso que me apoye en la cal de los muros humanos. 
Es noche y se deshace toda la belleza 
de lo que amara en formas hechas humo. 
Para que la sienta en mí va el alma encendida 
a arrancar mi vida de sus túmulos. 
Y los sitios que habité, mas los otros 
que sofié habitar, con la noche vuelven. 

(Memorial do Errante) 
Traducción de Gabriel Rodríguez 

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