RENÉ LÓPEZ


Cuba, 1882-1909

RETRATO
 


Nariz gascona de afilada punta,
rubia, sedosa, medieval melena;
redonda cara que la carne llena,
rudo entrecejo que las cejas junta.

Mirada torva, fiera y cejijunta;
boca delgada que al hablar ordena,
y en cuyos labios de elegancia helena
ligero bozo juvenil despunta.

Anchas espaldas y robustos brazos;
jubón que adornan brilladores lazos;
oscuras botas, toledano acero.

Y hasta la línea que su vista alcanza,
en ademán de retador nos lanza
todo el desdén de su mirar austero.

LAS TRIBULACIONES

¡Oh! tardes otoñales color de la violeta,
bellas imitadoras de la tristeza mía,
dejad que mis ensueños morbosos de poeta
se pierdan en la sombra donde se esconde el día.

¡Oh! tardes barnizadas de gris melancolía,
llevadme en vuestras llamas cual bíblico profeta
hacia el palacio negro, la clásica armería
donde el dolor se oculta como un anacoreta.

Allí, en las tinieblas feroz le arrancaría
en titanesca lucha, la espada y la careta,
el filtro donde guarda la santa poesía,

(la peregrina novia de ese infernal atleta).
¡Oh! tardes otoñales color de la violeta,
bellas imitadoras de la tristeza mía.


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