SU TUNG P'O

Meishan, Sichuan-China, 1036-Changzhou, 1101

FIN DE AÑO


Cuando un amigo inicia un viaje de mil
Leguas, estando a punto de partir,
Se demora una y otra vez. Cuando los
Hombres se separan, sienten que
Podrían no volver a verse nunca. Cuando
Un año ha pasado, ¿cómo vamos a
Encontrarlo de nuevo? Me gustaría saber
Adonde ha ido este año que acaba de
Concluir. A algún lugar cerca del horizonte,
Seguro. Se ha ido como un río que
Corre hacía el Este. Mis vecinos de la
Izquierda están calentando vino.
Los de la derecha están asando un grueso
Cerdo. Van a tener un día de goce
Como recompensa por todo un año de apuros.
Abandonamos el año transcurrido sin
Lamentarlo. ¿Abandonaremos tan despreocupados
Los próximos años? Todo pasa, todo se
Va y nunca vuelve la vista atrás y nosotros
Envejecemos y perdemos fuerzas.

ÚLTIMO DÍA DEL AÑO

El año que está a punto de concluir
Es como una serpiente que se
Arrastra por un campo. Apenas la has
Visto y ya casi ha desaparecido.
Se ha marchado y con ella el peligro.
Peor sería sí se pudiera agarrarla
de la cola. ¿Para qué intentarlo,
si Con ello nada se gana? Los niños
Están despiertos, no pueden dormir.
Pasan toda la noche riendo y
Charlando. Los gallos no cantan para
Anunciar el amanecer. La guardia
No toca los tambores. Todo el mundo
Permanece en vela, mientras
la Llama de las lámparas decae, y sale
A contemplar cómo se apagan y
Se ponen las estrellas. Espero que
El año próximo sea mejor que
Este. Pero sé que habrá exactamente
Los mismos errores e infortunios.
Tal vez yo haya obtenido mayores logros
Al final del próximo año. Así será.
Soy joven aún y estoy lleno de ilusiones.

PRIMAVERA

Las flores de peral resaltan
Blancas como leche sobre un fondo
De sauces verdeazulinos. El
Aire arrastra la pelusa de los sauces.
Nubes de flores de peral vuelan
Por la ciudad. Los pétalos caídos en
El balcón parecen nieve.
¿Cuántos festivales de la primavera
Llegaremos a ver en esta vida?

NOCHE DE PRIMAVERA

Los minutos de una noche de primavera,
Con un perfume de las flores tan puro y unas
Sombras de la luna tan intensas,
Valen más que diez mil monedas de oro. En
El pabellón suenan voces y flautas
Altas y alegres. En el jardín una hamaca
Se mece en la noche negra y profunda.

CUANTO MÁS FLOJO ES EL VINO

«El vino más flojo es mejor que agua caliente.
Mejor es ir andrajoso que desnudo.
Una mujer fea y una concubina quisquillosa
Son mejor que una casa vacía.»

Cuanto más flojo es el vino, más fácil
Resulta beber dos copas. Cuanto
Más fina es la tela, más fácil resulta
Llevarla doble. Fealdad y belleza
Son opuestos, pero, cuando estás bebido,
Una vale tanto como la otra. Con
Los años las esposas feas y las concubinas
Quisquillosas cada vez se parecen
Más. Si quieres cumplir tus fines, vive
En el anonimato. Sigue el consejo
De tu sentido común. Aléjate de la Cámara
Imperial de Audiencias, del Salón
Florido Oriental, del polvo de los tiempos
Y del viento del Paso Septentrional.
Cien años son mucho tiempo, pero al final
Llegan a transcurrir. Entretanto, no
Es un mayor logro ser un cadáver rico o pobre.
Para conservar los cadáveres de los
Muertos ilustres, se les colocan en la boca
Joyas de jade o perla. De nada les
Sirven, pero, al cabo de mil años, caen en
Manos de los ladrones de sus tumbas.
En cambio, la literatura lleva aparejada su
Propia recompensa. Por fortuna,
Los necios no le prestan gran atención.
La posibilidad de una trampa
Los hace enrojecer de alegría.
Los Hombres buenos son sus propios
Enemigos. El vino es el mejor premio
Al mérito. En todo el mundo,
El bien y el mal, la alegría y la pena
Tan sólo son aspectos del Vacío.

UN PASEO POR EL CAMPO

El viento primaveral levanta fino polvo
del Camino. Todo el mundo está fuera,
Disfrutando de las hojas renacidas. Los
Paseantes beben en las fondas a lo
Largo del camino. Las ruedas de los carros
Hollan la joven hierba. La ciudad
Entera se ha trasladado a los suburbios.
Los niños corretean por doquier
Y gritan hacia el cielo. Cantos y redobles
De tambor asustan a las colinas y
Hacen temblar las hojas en los árboles.
Las cestas de la merienda y las
Jarras desparramadas por los campos
Ahuyentan a cuervos y milanos
Reales. ¿Quién es ese hombre ante el que
Se ha congregado una multitud?
Dice que es un monje taoísta y vende
Amuletos a los transeúntes. Grita,
Agita las manos, hace visajes con los
Ojos. «Si criáis gusanos de seda,
Obtendréis capullos como jarras. Si
Criáis ganado, las ovejas crecerán
Como alces.» Nadie le cree, en realidad.
Lo que le compran es el espíritu
De la primavera. En cuanto tenga dinero
Suficiente, irá a ponerse ciego de
Vino y se desplomará borracho, vencido
Por la magia de sus propios amuletos.

LUNA, FLORES, HOMBRE

Alzo la copa e invito a la
Luna a bajar del cielo.
Espero que me acepte. Alzo
La copa y pido a las ramas,
Cargadas de flores, que beban
Conmigo. Les deseo larga
Vida y prometo no cortarlas
Jamás. En compañía de la
Luna y las flores, me embriago
Y ninguno de nosotros
Se preocupa de nada. ¿Cuántos
Comprenderán nuestro
Gozo? Tengo el vino, la luna y las
Flores. ¿Acaso necesito
Otros compañeros para beber?

(Traducción: Carlos Manzano,
del inglés de Kenneth Rexroth,
Cien poemas chinos,
Lumen, 2001,
Edición no bilingüe)


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