NUMA POMPILIO LLONA



Guayaquil-Ecuador, 1832-1907

DESDE MI ESTANCIA

Mi ventana, que se abre a la campiñado
se extiende fantástico paisaje,
cubre del huerto trepadora viña
con la tupida red de su ramaje;
entre su fronda, hasta la oscura estancia
filtra su blanca luz la luna llena
que, alumbrando los campos a distancia,
surge en el cielo fúlgida y serena;
dando tregua a misérrimas congojas,
contemplo yo, de la penumbra opaca,
el arabesco de las negras hojas
que en argentado fondo se destaca;
de la cumbre de próxima montaña
desciende el aura y el follaje agita;
¡y siento entonces emoción extraña,
ansiedad soñadora e infinita!...
¡Afuera, allá, las mágicas florestas,
dormidos valles, encantados montes!...
¡Y esos hierros, y ramas interpuestas
ante aquellos grandiosos horizontes!...
De la terrena cárcel tras la reja,
mira así el alma con dolor profundo
el infinito que su luz refleja
en los oscuros ámbitos del mundo;
¡y así contempla en la penumbra hundida,
el lejano ideal de su ventura,
por entre las malezas de la vida,
donde, a veces, de lo alto descendida,
la divina pasión sólo murmura!...

DESOLACION: POETA Y EL SIGLO

Cómo cantar, cuando llorosa gime,
sin esperanza y sin amor, el alma;
y por doquiera, con horror, la oprime
de los sepulcros la siniestra calma?

¿Cuando de los espíritus el vuelo
ata doliente, universal marasmo;
y, con sus alas azotando el suelo,
palpita moribundo el Entusiasmo?

¿Cuando, si un generoso pensamiento
surge en el alma y su dolor halaga,
del piélago sin fin del desaliento,
en las ondas inmóviles naufraga?

¿Cómo cantar, cuando al audaz poeta
al mundo cierra con desdén su oído;
y el noble acento de su Musa inquieta
muere en la vasta soledad perdido?

¿Cuando la envidia, que aún las tumbas hoza
con torvos ojos pálida le espía;
y sus entrañas a traición destroza,
y escarnece el dolor de su agonía?

¿Cuando la turba de plagiarios viles
a sus cantos se lanza jadeante,
revolcando en su lodo, cual reptiles,
su corazón sangriento y palpitante?


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