CECILIO APÓSTOL



Manila-Filipinas, 1877- Caloocan , Rizal , 1938

PAISAJE FILIPINO

El sol en ebriedad suprema el suelo muerde
porque todo en la hora canicular concuerde
ni un hálito de brisa cruza la extensa y verde
paz del campo, ni un ave en el azul se pierde

Un mango aislado eleva su centenaria fronda
junto a un punso enano de giba aguda y monda
que las hormigas alzan para que en él esconda
el nuno vigilante que por las mieses ronda

Lejos corre, seguida del crío, una potranca
un carabao lustroso en un charco se estanca
en su lomo una garza hace una nota blanca

Un río desenrosca las eses de su tripa
y asoma, allá donde su curva se disipa
las manchas trapeciales de los techos de nipa

TO THE YANKEE
As long as greed 
Tears a gash in foreign hands 

Poets, avengers 
Of the universal conscience, 
Can you be silent, 
Drowning the honorable voice of 
Protest? 

Never, when might, 
Joined with treason and injustice 
To crush the laws and rights 
The sacred rights of a race, 

When the sons of the infamous Judas 
Fell the faith that has been sworn, 
When the whimper of weak peoples 
They answer with animal laughter; 

When the holy right is bartered 
In the banquet of human ambition, 
As when the Yankees 
Toast a nation to the sound of a cannon; 

Silence is impossible: the oppressed nation 
Shall protest indignantly 
And bury the dagger of vengeance 
In the enemy's breast. 

This unredeemed people 
May perhaps succumb in the struggle, 
But only its corpse 
Can be yoked by alien tyranny. 

Yankee! If u defeat us 
With the powerful weight of weapons, 
You will not live happily, because you are hated 
Even by the air of my native land. 

Yankee! If my verses 
Survive me, their words 
Will echo in the centuries to come 
The eternal hate of the eternal outcast. 

PARA EL YANKEE

Mientras la codicia
Las lágrimas de una herida en manos extranjeras

Poetas, avengers
De la conciencia universal,
¿Se puede estar en silencio,
Ahogamiento la voz de honor de
Protesta?

Nunca, cuando se puede,
Registro de traición e injusticia
Para aplastar a las leyes y los derechos
Los derechos sagrados de la carrera,

Cuando los hijos de Judas el infame
Cayó la fe que ha sido jurado,
Cuando el gemido de los pueblos débiles
Responden con risas animal;

Cuando se trueca el santo derecho
En el banquete de la ambición humana,
Como cuando los Yanquis
Tostar una nación con el sonido de un cañón;

El silencio es imposible: la nación oprimida
Deberá protestar indignada
Y enterrar la daga de la venganza
En el pecho del enemigo.

Este pueblo no canjeados
Puede tal vez sucumbir en la lucha,
Pero sólo su cadáver
Puede ser uncidos por la tiranía extranjera.

Yankee! Si u vencernos
Con el peso de gran alcance de las armas,
Usted no va a vivir feliz, porque sois odiados
Incluso el aire de mi tierra natal.

Yankee! Si mis versos
Me sobrevivir, sus palabras
Se hará eco en los siglos por venir
El odio eterno de los marginados



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