CATALO BOGADO BORDÓN



Villarrica-Paraguay, 1955

LOS SILENCIADOS

Un grito de espanto y dolor en la noche,
nadie,
nadie escucha nada.
En cada alma el duro otoño,
en cada oído pegadas las hojas.
Por el camino resbaladizo
se alejaron sombras armadas.

El miedo es una cortina acerada
nadie,
nadie vio nada.

La ciudad amaneció con la noticia
de la masacre
nadie, nadie
nadie dijo nada
y, un amigo de todos era el finado.
(había pedido un aumento de sueldo
para la peonada)

El árbol florece amor
es golpe del fruto.

Todos sufrieron escondidos,
con miedo
no por el vecino que va al sepulcro
sino por la amistad que los unía
temen ser delatados.
El sol duele en la frente
y de tarde la espalda,

nadie
nadie dirá ya nada.
El pan de piedra endurece en los labios,
quedan silenciados.

(De: Los hombres del sur, 1987)


HAY HOMBRES

Hay hombres
Que no creen en la vida,
Que sólo creen en la muerte,
Y van pintando de llantos
La alborada de los pueblos.

Hay hombres
Que odian la claridad y la ternura,
Que sólo aman lo cruel y lo oscuro,
Y van decorando con huesos
La tierra de nuestro futuro.

Hay hombres
Que por vivir de la explotación
Nos niegan la luz y la esperanza;
Nos niegan la paz y el mínimo pan
Y nos niegan y prohíben saber
Qué significa la revolución!
(De: Poemas desde lejos, 1988;
compilación y prólogo de Félix de Guarania)

Fuente: POESÍA PARAGUAYA DE AYER Y HOY
TOMO I
Autora: TERESA MÉNDEZ-FAITH
Intercontinental Editora, 1995

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