HENRY AUSTIN DOBSON

Plymouth-Inglaterra, 1840 – 1921

LOS PRÓDIGOS

« Príncipes, — y vosotros, valerosos
nobles de toda suerte y calidad,
ved que os rogamos, escuchad benignos
á los pobres que vienen de ultramar.
Ni dinero pedimos, ni pensiones :
no azucéis á los canes, por piedad...
Por vuestra capa, cuyo extremo asimos,
dadnos, ay, dadnos nuestro ayer, no más.

« Damas, tan bondadosas, tan sensibles,
damiselas que alegres retozáis,
ved que os rogamos, escuchad benignas
á los pobres que vienen de ultramar.
No buscamos deleites ni favores :
tristes venimos, canos por la edad...
Por las rodillas vuestras que abrazamos,
dadnos, ay, dadnos nuestro ayer, no más.

« Damiselas y damas, condoleos »
(Y ellas, entre los árboles, en sus jacas se van)
« oidnos, caballeros generosos »
(Y ellos pican espuelas, y siguen, sin mirar)
Ni esperanzas ni bienes, nada logran ;
sólo golpes de pecho, y exclamar :
« Apuramos la vida hasta las heces :
dadnos, ay, dadnos nuestro ayer, no más, »

Envió.
Juventud, toma ejemplo en su quebranto :
por sendas polvorientas muchos van
que claman á las rocas y á los mares :
« Dadnos, ay, dadnos nuestro ayer, no más. »

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