YANNIS KONDOS


Grecia,1943- Egion , Peloponeso - 1994


PEQUEÑO JARDÍN ZOOLÓGICO

Tus dos pequeños pechos
sonríen por la tarde.
A la noche enciendo un fósforo
para ver cómo duermen.

Tus dos pequeños roedores
me devoran los dedos
en la oscuridad.

A la mañana, alas de pájaros
en mis manos.

MÚSICA DE CÁMARA

IV

El sol por una ventana.
La luna por otra ventana.
—Me hicieron pedazos—

Desde mi polvo
te llamé.

IMAGEN MÁGICA

Abriste una puerta y luego
otra y otra y te encontraste
en medio del gran circo
en la jaula de los leones.

Dijiste: Dios mío, ¿qué hago acá?
Yo iba al toilette.

EL MITO DE ARIADNA

Miles de hambrientos minotauros
pasaron delante de nosotros con antorchas
buscando un laberinto para descansar.

(En cuanto a Ariadna duerme 
junto al teléfono y espera.)

ANARQUÍA DE LA LUZ

Con una moneda entre los dientes
te hundes en el día,
tu acuario.
Desciendes gravemente pétrea como mi patria.
O mejor como una botella vacía.
Aun puedes ver dos pájaros
brillando en la luz.
Ignoras la noche que se precipita
silbando directamente sobre tu cabeza.
No comprendes y sonríes
a la lava que viene. Juegas con una navaja
en los dedos.

LAS UÑAS

Estas uñas terminarán por enloquecerme.
Las corto y vuelven a crecer —especialmente ahora
en primavera no se soportan—
Dicen: uñas largas, viajes largos.
No quiero viajes. Quiero saber
dónde me encuentro ahora.

Crecen continuamente, llenan la habitación
se aprietan en las puertas, me molestan para comer
en el toilette, en la calle.
Pero lo más importante es que no puedo
abrazarte. Apenas voy a tocarte
se enroscan en tu cuerpo y te hacen sangrar.

Las pongo en los bolsillos
desgarran el pantalón
vuelven a aparecer.
Ahora me dirán: 

¿El mundo se derrumba
y nosotros hablamos de uñas?

Aquí están otra vez, crecen como las noches.
Pienso cortar mis manos para quedarme tranquilo.
Pero seguro que crecerán en mi espalda —hallarán una salida-

Lo más importante sin embargo es que no puedo abrazarte.

Horacio Castillo 
Poesía griega moderna
Selección, traducción directa del griego,prólogo y notas, 
por el autor.
Editorial Vinciguerra
 — 

No hay comentarios:

Publicar un comentario