ELENI VAKALÓ



Constantinopla-Grecia, 1921 

EL FIN DE LA CASA

Un día mi hijo mayor dijo 
"Esta noche volveré tarde a casa". 
Hice dormir a los pequeños 
y creo que entonces miré nuestra casa 
por primera vez. 
Era vieja 
y en el invierno con las lluvias habría goteras. 

EL OJO DE MI PADRE

Mi padre tenía un ojo de vidrio. 
Los domingos cuando estaba en casa, sacaba de su bolsillo 
varios ojos, los lustraba con el borde de la manga y 
llamaba a mi madre para que eligiera. Mi madre reía. 
Por las mañanas mi padre estaba contento. Jugaba con el 
ojo en su palma antes de ponérselo y decía que era 
un buen ojo. Pero yo no lo quería creer. 
Me ponía un chal oscuro sobre los hombros como si tuviera 
frío y espiaba. Un día por fin lo vi llorar. No había 
ninguna diferencia con un ojo verdadero. 

EL BOSQUE 

IV 

Lloro sobre el cuerpo de un niño dormido porque siento que 
lo traicionaré antes de que raye el alba.
Que mi confesión se escriba 
Por primera vez con su verdadero nombre 

CONFESIÓN 

Y de ningún modo como intento poético 
Pues es necesario 
Que sufra 
Aun mucho más 
Por eso 
Podría defenderme 
Ahora lo llamo soledad 
Al respecto agrego a mis recuerdos que una vez tuve un perro. 
Pensaba que no había nada más hermoso que ser perro. 
Le pegan y obedece. 
Hace bastante tiempo.
Y todo cuanto de esto hoy 
Dejé 
Sobreentender 
No fue por amor 
Lo hice deliberadamente 
Porque uno se hunde en el bosque 
Sólo para poder salir 
Por alguna parte 
(Momento de profunda aspiración)
Este poema 
Es mi última acción revolucionaria 
Antes de someterme 
A los consejos de otras razas. 

EDUCACIÓN VEGETAL

La educación de las plantas es distinta a la de los hombres. 
Que no se mueven que no se suicidan 
No es la única diferencia 
Las plantas son permanentemente revolucionarias 
Bastaría pensar cómo crecen en las noches de luna 

QUÉ HÁBITOS DE LAS PLANTAS ME ATEMORIZAN

Cuando las yemas revientan en las ramas secas 
ya están plegadas dentro de ellas una por una las verdes hojas 
—Quizás por eso no se sabe si las plantas realmente mueren— 
porque una rama nueva 
vigorosa 
que florece 
trepa desde la misma raíz 
y toma el lugar del tallo seco 
asimismo hay plantas cuya semilla cae antes de morir 
y retoñan en la estación propicia 
o queda su raíz 
y nos da muchas otras plantas que se multiplican al año siguiente 
La resistencia de las plantas me sobrecoge 
Algunas avanzan con su raíz desde el jardín contiguo 
Y penetran los cimientos 
Un álamo nos creció así y ahora está inmenso 
No se puede poner límites a las plantas 
Solamente deben podarse cuando es necesario 
Las plantas que todos creemos tan simples 

NUESTRA MANERA DE ARRIESGARNOS

II 

Había pasado en grandes ráfagas el viento muchas noches 
La oscuridad se movía. Llevaba desenfrenadamente perfumes 
por todas partes 
Abría jardines a mi lado. A veces se veían paisajes marinos 
En sus orillas se tendían frescos aquellos que recordamos 
No arden no se marchitan 
Entonces brotaban vertientes 
De una de ellas manaba agua dulce que avanzaba, por caminos 
apacibles hasta el mar 
Allí cuando los días son calurosos el agua parece más fría 
al nadar 
Y como una placa de mármol si uno permanece sin moverse en 
la tarde de verano 
Cuando el cuerpo está más caliente, la otra pasa escondida 
entre la sombra y la hierba como un hálito 
y trae el reposo y aleja el temor 
Tal lo que se siente al hallar esas corrientes 
Lo mejor para la sed de sus santas bocas el agua que se niega

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