AIMÉ CÉSAIRE


De Francia
Basse-Pointe, Martinica, 1913 — Fort-de-France, 2008


CUERPO PERDIDO 

Yo que Krakatoa 
yo que todo mejor que monzón 
yo que a pecho descubierto 
yo que carraspeo como un árgano viejo 
yo que balo mejor que una cloaca 
yo que fuera de gama 
yo que Zambeze frenético o rombo o 
caníbal 
quisiera ser cada vez más humilde y más manso 
siempre más grave sin vestigio ni vértigo 
caer hasta perderme 
en la viviente sémola de una tierra bien abierta 
Fuera una neblina en lugar de atmósfera no 
sería nada sucia 
cada gota de agua conteniendo un sol 
cuyo nombre idéntico para todas las cosas 
sería el ENCUENTRO MAS TOTAL 
de tal suerte que no se sabría a ciencia cierta 
si cruza una estrella o una esperanza acaso 
o un pétalo de flamboyán 
o una retirada submarina 
que las antorchas de las medusas aurelias frecuentan 
Imagino que entonces la vida me bañaría por completo 
mejor la sentiría palpándome o mordiéndome 
tendido sentiría llegarme los olores al fin liberados 
cual manos caritativas 
que me atravesarían 
para mecer largos cabellos 
más largos que ese pasado que no puedo alcanzar. 
Cosas apartaros, haced sitio 
a mi reposo que alza en oleaje 
mi cresta terrible de raíces fondeadoras 
buscando dónde asirse 
oh cosas, yo sondeo y sondeo 
yo, el cargador, soy portarraíces 
yo peso, fuerzo y arcaneo 
y ombligueo 
Ah, quien hacia los arpones me lleva 
estoy muy débil 
silbo, sí, silbo cosas muy antiguas 
de serpientes de cosas cavernosas 
Soy oro viento paz aquí 
y contra mi hocico inestable y fresco 
poso contra mi rostro corroído 
tu frío rostro de risa descompuesta. 
El viento, ay, lo escucharé aún 
negro, negro, negro desde el fondo 
del cielo inmemorial 
un poco menos fuerte que hoy en día 
pero demasiado fuerte sin embargo 
y ese loco aullido de perros y caballos 
que envía a nuestra persecución siempre cimarrona
mas a mi vez en el aire 
me alzaré en un grito tan violento 
que voy a salpicar al cielo entero 
por mis ramas destrozadas 
y por el chorro insolente de mi barril herido y solemne 
ordenaré a las islas existir. 

CONQUISTA DEL ALBA 


Morimos nuestra muerte en bosques de eucaliptos gigantes 

acariciando encalladuras de paquebotes absurdos 
en el país para crecer 
drosera irrespirable 
paciendo en las desembocaduras de las claridades sonámbulas 
ebria 
muy ebria guirnalda arrancando demostrativamente* nuestros pétalos sonoros 
en la lluvia campanularia de sangre azul, 


Morimos 

con miradas creciendo en amores extáticos en salas carcomidas 
sin palabras que se opongan en los bolsillos, como una isla 
que se hunde en la explosión brumosa de sus pólipos 
—la noche, 


Morimos 

entre sustancias vivientes hinchadas anecdóticamente 
de premeditaciones 
arborizadas que sólo regocijan, que sólo se insinúan en el corazón mismo 
de nuestros gritos, que únicamente reverdecen con voces de niño, 
que solamente 
trepan a lo largo de los párpados en el peldaño 
agujereado miriápodos sagrados lágrimas silenciosas, 


Morimos de una muerte blanca floreciendo de mezquitas su dintel de espléndida ausencia donde la araña de perlas saliva su ardiente melancolía de mónada convulsiva 


en la inenarrable conversión del Fin 


Maravillosa muerte de nada Una esclusa alimentada en las fuentes más secretas de la ravenala se ensancha en grupa de gacela desprevenida 

MARAVILLOSA MUERTE DE NADA


Las sonrisas escapadas al lazo de las complacencias deshácense sin precio de las joyas de su infancia en plena feria de sensitivas en delantal de ángel en temporada liminar de mi voz sobre la suave pendiente de mi voz a voz en grito para dormirse. 


Maravillosa muerte de nada 


¡Ah! El penacho depositado de los orgullos pueriles 

las ternuras adivinadas 
he aquí con puertas más pulidas que las rodillas de 
la prostitución— 
el castillo de los relentes— mi ensueño 
donde adoro 
con la aridez de los corazones inútiles 


(salvo del triángulo orquial que sangra violento como el silencio de las tierras bajas) 

brotar 
en una gloria de trompetas libres con cascara escarlata 
corazón no mantecoso, sustrayendo a la ancha voz de los precipicios 
incendiarios y embriagadores tumultos de cabalgata

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