THEODORE DE BANVILLE


Moulins-Allier-Francia, 1823-1891


NO IREMOS MÁS AL BOSQUE...

No iremos más al bosque, cortaron los laureles,

Los amores y néyades de las claras cascadas
Ven cómo brilla el sol en sus limpios cristales,
Las ondas van vertiendo sus copas encantadas.
Cortaron los laureles, y los ciervos del bosque
Huyen al escuchar los cuernos de la caza.
No iremos, pues, allí en donde tiempos pasados
Corrían en sus juegos los niños en bandadas,
Entre lirios de plata que rociaba el cielo
Ya está el bosque talado y la hierba segada...
No iremos más al bosque, cortaron los laureles.

VEN. ECHA EN TUS CABELLOS

Ven. Echa en tus cabellos un sombrero de paja
Antes de la ruidosa hora en que se trabaja.
A ver amanecer sobre el monte vayamos,
Y a coger por los prados las flores que adoramos.
Al borde de las fuentes de las rizadas olas
Los nenúfares cuelgansus pálidas carolas,
Y quedan sobre el campo y enlos huertos de flores
Como un eco lejano de uncantar de pastores.
Movidas por nosotros sus alas adorantes,

Hacia ti se dirigen, al ver que has sonreído,
El olor del albérchigo y el manzano florido.

SIESTE
de Les cariatides 

La sombre forêt, où la roche
Est pleine d'éblouissements
Et qui tressaille à mon approche,
Murmure avec des bruits charmants.

Les fauvettes font leur prière ;
La terre noire après ses deuils
Refleurit, et dans la clairière
Je vois passer les doux chevreuils.

Voici la caverne des Fées
D'où fuyant vers le bleu des cieux,
Montent des chansons étouffées
Sous les rosiers délicieux.

Je veux dormir là toute une heure
Et goûter un calme sommeil,
Bercé par le ruisseau qui pleure
Et caressé par l'air vermeil.

Et tandis que dans ma pensée
Je verrai, ne songeant à rien,
Une riche étoffe tissée
Par quelque Rêve aérien,

Peut-être que sous la ramure
Une blanche Fée en plein jour
Viendra baiser ma chevelure
Et ma bouche folle d'amour.

PAN
De Las cariátides 

El bosque oscuro, donde la roca
Está llena de resplandor
Y que tiembla a mi enfoque,
Soplo con sonidos encantadores.

Reinita hacer su oración;
La tierra en negro después de su duelo
Floreció, y en el claro
Veo pasar los ciervos dulce.

Aquí está la cueva de las hadas
De ahí que huyen hacia el azul del cielo,
Aumento de las canciones de sordos
Bajo la deliciosa rosas.

Quiero dormir allí durante una hora
Y disfrutar de un sueño tranquilo,
Sacudido por el arroyo de llorar
Y acariciado por el aire Vermeil.

Y mientras en mi mente
Lo veo, sin pensar en nada,
Una tela tejida rico
Sueño por el aire,

Tal vez bajo las ramas
Un hada blanca luz del día
Se besan mi pelo


Mi boca y loco amor.



De “Los mejores poetas franceses”

Selección y traducción de Luis Guarner
Editorial Bruguera. Barcelona-España, 1974

2 comentarios:

  1. Hola. Gracias por poner poemas de Banville. No he podido conseguir libros suyos ni traducidos en español ni en francés. Es uno de mis poetas preferidos

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    1. Buenas noches, he leído el comentario y, a pesar del tiempo transcurrido, si todavía sigue interesado en leer algo más, puede hacerlo en el blog "rimasdemontparnasse".
      Un saludo.

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