THOMAS MICHAEL KETTLE


Irlanda, 1880-1916

A MI HIJA BETTY, THE GIFT OF GOD  

En  aquellos tranquilos días, mi pequeña y querida rosa, impregnados
De orgullosa belleza como su excelsa madre,
En ese deseado,  demorado, increíble  tiempo,
Preguntarás porqué te abandoné,  querida mía,
Y el querido corazón que era tu trono de niña,
Para jugar con la muerte. Y ¡oh! Ellos  te darán un anhelo
Y una razón: algunos lo llamarán la más sublime,
Y algunos lo criticarán  en un tono engreído.
Así que aquí, mientras  las armas maldicen enloquecidas nuestras cabezas,
Y los agotados hombres  suspiran en medio del barro por un sofá y un suelo,
Sabed que nosotros  engañamos, ahora ante  la insensata  muerte,
Muertos no por banderas, reyes, o emperadores, -
Sino por un sueño, nacido en el cobertizo de un pastor,
Y por la secreta Verdad de los pobres.

Traducción: Ignacio Pemán Gavín

Thomas Michael Kettle (1880-1916), era ya un conocido político nacionalista y poeta cuando empezó la guerra además de profesor de Nacional Economist en la Universidad College Dublín. Miembro de Irish Voluntier fue también  un ejemplo del particular conflicto personal de los ingleses durante esta guerra.
De hecho, un mes antes de declararse la guerra Thomas Kettle  se encontraba en Bélgica con el objeto de conseguir armas para su partido. Pero al parecer fue precisamente  su estancia en Bélgica lo que le hizo  apoyar la causa de los aliados al pensar que el caso de Bélgica –un pequeño país apoyado por Inglaterra- podía  ser un precedente para su Irlanda.  Su activismo a favor del apoyo al ejército inglés tuvo también un punto de inflexión en Easter 1916  pero también en su caso un tanto sorprendente  le llevó a solicitar que le enviaran al  frente de la Somme  en cuyo frente murió un 9 de septiembre de 1916.
En el bello parque de St. Stephen’s Green en Dublín hay un pequeño monumento a su memoria con los últimos versos de su poema (‘To My Daughter Betty’). Ignacio Pemán

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