JOSÉ MARÍA SAMPER

Honda, Talima-Colombia, 1828-Anapoima-Cundinamarca, 1888


UN RECUERDO A LA PATRIA 


¡ Bella es la Europa ! Ella guarda 
Bajo su manto de gloria, 
De cien naciones la historia, 
Cual tesoro secular. 

Es un santuario inmenso 
De arte, de luz y de ciencia, 
Cuya mágica opulencia 
Puede al alma fascinar. 

Pero ¡ ay ! do quier que mi mente 
La esperanza va buscando, 
Va también adivinando 
Una triste decepción . 

Porque en medio de esta pompa, 
De este mundo de luz y oro, 
Le falta el mayor tesoro . 
A mi amante corazón ! 

¿Cuál? Tú sabes, Josefina: 
En ese alfombrado suelo , 
Son las montañas , el cielo , 
La selva , el viento, la'flor; 

Todo ese bello conjunto 
Que llaman « Patria natía» 
Que despierta noche y dia 
Nuestros recuerdos de amor.... 

Peregrino de otro mundo , 
De saber y luz sediento , 
De uno en otro monumento 
La verdad buscando voy ; 

Y perdido entre la turba, 
A cada voz que profiero, 
El eco dice :. ¡ « Extranjero ! » 
Porque en otro mundo estoy . 

Entonces , indiferente 
A esta pompa que fascina, 
Mi espíritu, Josefina, 
Vuela en pos de otra región . . 

Que así cual ninguno iguala 
De una madre al dulce anhelo , 
Sólo el sol del patrio suelo 
Da calor al corazón. 

Allá , tras el lomo inquieto 
Del Océano profundo , 
Alza su mole otro mundo . 
De esplendor meridional ; 

Tierra de amor y de vida , 
De sempiterna verdura , 
De incomparable hermosura , 
De grandeza tropical . 

¡ Colombia ! Su sólo nombre 
Es de la gloria un emblema; 
Su historia es un gran poema 
De heroísmo y libertad! 

Yo amo su cielo, sus Andes, 
De sus bosques los conciertos, 
Sus solitarios desiertos 
De solemne majestad; 

Su gigantesco Tolima, 
Cubierto de limpia escama; 
Su estupendo Tequendamá, 
De magnífica explosión; 

Sus selvas donde el arroyo 
En blancos hilos asoma, 
O el torrente se desploma 
Sobre el cóncavo peñón. 

Amo su cóndor soberbio 
Y sus roncos huracanes, 
Sus escarpados volcanes 
Cuyo aliento hace temblar; 
Y sus rios que descienden 
Entre bosques de palmeras; 
Sus riquísimas praderas, 
Inmensas como la mar .... 

Ese es un mundo salvaje, 
Pero lleno de esperanza, 
Donde asoma en lontananza 
Portentoso porvenir. 

La libertad es su brillo. 
El heroísmo su gloria: 
Por eso, con su memoria 
Siento el corazón latir. 

EL HOGAR

Oh dulces horas de mi contento,
Quién os pudiera multiplicar,
Si es un encanto cada momento
Que se desliza bajo mi hogar!

Otros adoren del mundo vano
Las veleidades, la seducción
Yo sólo quiero ser soberano
Del santo imperio del corazón.

Que otros se agiten buscando el oro
O alucinando su vanidad:
Yo vivo, avaro, con el tesoro
De mis amores, mi libertad.

Ay! otro tiempo la transitoria
Fortuna humana buscando fuí,
Acariciando sueños de gloria
Que disiparse doquiera vi;

Tras el secreto de mi destino,
Tras de la sombra de un ideal,
Y hallando en medio de mi camino
Sólo miserias, dudas y mal.

Por cada afecto logré un engaño,
Hallé mudanzas, ingratitud;
Y en rudas luchas, año por año,
Se fué perdiendo mi juventud.

Ay! cuántas veces me sorprendiera
Con sus dolores la realidad;
Y al disiparse cada quimera
Fué mi refugio la soledad!

Mas del naufragio, todo el tesoro
De mi esperanza pude salvar,
Y hallé el secreto del bien que adoro
Bajo el misterio de dulce hogar…

Pasa la noche, tranquilo sueño
De las vigilias nos alivió,
Y con el rayo de luz, risueño,
Un nuevo día nos halagó;

Porque hasta el lecho llegan saltando
Mis querubines, con tanto amor,
Que en sus sonrisas miro asomando
De un paraíso todo el albor.

Cuánto es mi gozo si Carolina
Con mis cabellos jugando está,
Mientras Bertilda, la más ladina,
Me dice alegre « Bon jour, papá! »

Cuando mi madre su melodía
Le arranca al piano, con majestad,
Y al eco dulce de la armonía
“Te amo!” me dice mi Soledad...

Cuánto deleite, si mis chiquillas
Con inocente satisfacción,
Trepan, ligeras, cual dos ardillas
Sobre mis hombros en el salón!

La una me pide que « cante el gallo,»
Que el gato imite ú otro animal,
La otra en mi nuca, grita: « Caballo!
Upa ! » y se agarra como si tal.
Y en mi melena fabrica un nido
Do la muñeca pone á dormir;
Y bajo el cuello me deja hundido
Cuanto juguete puede reunir.

Gritan y saltan los picarillas
Con inocente felicidad,
Mientras la una me hace cosquillas
La otra mil muecas con vanidad...

Si de la calle rendido llego,
La paz buscando bajo el hogar,
Cual mariposas me buscan luégo
Las picaruelas, sin vacilar.

Me dan asalto; y á los envites
Que á mis bolsillos haciendo están,
Los caramelos y los confites
A manotadas saliendo van.

Y es tal mi gozo cuando las miro
Entre mis brazos, llenas de amor,
Que de ventura casi deliro
Y olvido el mundo fascinador;

Y á Dios bendigo, por mi bonanza,
Libre, tranquilo, sin ambición;
Y en lo infinito de la esperanza
Sueña embriagado mi corazón.

¡ Oh dulces horas de mi contento,
Quién os pudiera multiplicar,
Si es un encanto cada momento
Que se desliza baje mi hogar!

PARNASO COLOMBIANO Colección de poesías escogidas Por JULIO AÑEZ

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