JOSÉ GERARDO MANRIQUE DE LARA


Granada-España, 1922

SALMO DEL PROPÓSITO DE FE


Procuraré que la esperanza mía

tenga nave que surque tu pureza.

Procuraré, Señor, que mi tristeza

mude, con tu Mirada, en alegría.

Procuraré que el sueño que tenía
–centinela de ronda en mi cabeza–
quiera apostar mi fe por tu grandeza
soñando como yo te soñaría.

Toda mi fe la tengo como un vuelo
contenido en el hueco de la mano,
con la que acaso pida merecerte.

Mi sangre derramada por el suelo,
de su sueño quizá pueda temprano
despertar en tu Seno con la muerte.

IX

Tengo que imaginarte
Acúdeme.

Ven a mi ensueño, amor.
Invádeme.

Y tengo,
Tengo que tocar tus cabellos
Como sombras ausentes,
Irrúmpeme.

Tengo que navegar tu recuerdo.
Navégame.

Y tengo brisa para tu barca.
Súrcame.

Surca mi corazón de siempre
Doliéndome en espumas,
Azulando en el ancho contorno
De tu noticia.
Notíciame.

Tu soledad no miente
Acompáñame.

Es mía tu distancia
Que te pinta remota en el aire
Con estelar misterio inaccesible.
Acaríciame.

Tenme sobre los vértices agudos
En que gime el deseo.
Con la locura del lirio
Y el asedio del viento,
Dame el vino sagrado
De tus labios calientes
Embriágame.

Libérame del tiempo
Libérame.

Mi cuerpo es un camino
Largo y tal vez oculto
Escógeme.

Mi amor es una cruz
Con clamores de espada.
Combáteme.

Lucha por mi tristeza,
Con mi mundo acabado,
Con mi cetro en el suelo,
Con mi laurel marchito,
Con mi voz dolorida,
Con mi muerte al costado,
Con mis iras cansadas.

Ven y clama conmigo
Grítame.

Si el odio te convierte,
Hermana mía,
Compañera de lucha,
Ascua roja de ira,
En mi propia bandera de guerra,
Regrésame.

No debiste dejarme en la noche
Donde flor, lago y puente,
Donde sonrisa,
Donde miedo y silencio son negros,
Donde yo soy silencio,
Donde espero tu voz que alborece.

Llámame, amor, a gritos.
Llámame.

Mi corazón está desierto y gime,
¿Por qué te has derramado
De mi pobre existencia?

Mi corazón te espera,
Oh, sangre fugitiva,
Oh, mudo sueño, vuelve a mi memoria,
Recuérdame.

Oh, dolor sin frontera,
Oh, puñal sin herida,
Oh, hiel sin boca que amargar en el odio,
Oh, grito sin garganta,
Oh, caballo sin freno,
Oh, Dios Infinito y posible,
Oh, muerte, calumniada,
Oh, amor de mi vida,
Oh, dolor,
Duéleme.
Oh, puñal. Mi pecho está desnudo
Para mi boca huérfana,
Oh, hiel,
Amárgame.
Desbócame, corcel,
Desbócame.
Oh, bendíceme, Dios,
Bendíceme.}Ven a mi sueño, amor.
Invádeme.

(De Poema del buen amor)


Antología de Poesía Amorosa Contemporánea 
Recopilación de Carmen Conde 
Editorial Bruguera, Barcelona, 1969

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