IVOR GURNEY - 1a GUERRA MUNDIAL


Gloucester-Inglaterra,1890-Londres,1937

EL SILENCIOSO
THE SILENT ONE

Quién murió sobre las alambradas y colgado allí, una de dos- 
Quién durante sus horas de vida había conversado a través del 
Infinito, encantador charlatán con acento de conejo; 
Todavía frente a la alambrada intacta; con paso firme, y fue 
Un perfecto idiota, lleno de fe hacia sus galones –y todo terminó.

Pero yo, débil y hambriento y deseando solo la oportunidad 

De la línea –de luchar en primera línea, tendido bajo la intacta 
Alambrada, vi las luces y me mantuve inmóvil, 
Hasta la voz más educada –con un melindroso acento, decía; 
“Piensas que podrías arrastrarte hacia allí; hay un agujero” 
Sobre la oscuridad, disparó: Yo sonreí, a modo de educada respuesta: 
“No tengo miedo, Señor”. No hay agujero ni camino que pueda ser visto 
Nada sino la posible muerte, tras el lloro de las ropas. 
 Mantuvo la calma y vio la oscuridad, oyendo el silbido de las balas 
Y pensó en la música y pronunció solemnes juramentos 
(De agradecimiento a Dios) y se replegó y volvió de nuevo, 
De nuevo se retiró y por segunda vez se enfrentó a la pantalla


Traducción Ignacio Pemán

 http://anglopoesia.wordpress.com/ 


Ivor Gurney  compositor y poeta, era un estudiante de composición de 24 años cuando en 1914 vio rechazada su solicitud de alistamiento por ser corto de vista y tenía 26 años cuando en 1915 finalmente lo logró en el Gloucestershire Regiment; Fue enviado a Albert para participar en la batalla de Somme en Julio de 1916 pero no fue herido hasta la tercera batalla de Ypres en 1917. Fue un poeta de guerra en la medida en que únicamente durante la guerra publicó poesía: Severn and Somme -1917- y una vez finalizada War’s Embers-1919-. Como en el caso de otros soldados, el recuerdo de su tierra natal –Gloucestershire en su caso- y el espanto ante lo que cada día vivían constituyeron el material de su vocación poética.
Sobrevivió a la guerra  -aún con escasa salud- hasta los 47 años que contaba cuando murió en un psiquiátrico de Londres en el que su familia le recluyó los brotes maníaco depresivos que empezó a sufrir fundamentalmente desde el final de la guerra. Al principio los médicos creyeron que se trataba del clásico shell shock pero se inclinaron finalmente por diagnosticarle un brote maníaco depresivo que le llevó con los años a que su familia le internara en el psiquiátrico donde murió. Un amor frustrado, la guerra y su tendencia al desorden mental- que ya había manifestado en su adolescencia-, limitaron su vida hasta la muerte aunque se encuentran publicadas cientos de sus composiciones entre las que se encuentra los dos trabajos para orquesta War Elegy (1920) y A Gloucestershire Rhapsody (1919-1921)

Interesa esa mirada de enajenado de su juventud, había en su locura algo de altivez, en su lejanía un cierto desprecio por la verdad, por la razón, un poco como el desprecio de ladrón o del vividor sobre el hombre de orden.



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