EDWARD JOHN MORETON DRAX PLUNKET (LORD DUNSANY)


Londres- Inglaterra,1878 - 1957

UN CANTO FÚNEBRE DE LA VICTORIA

A DIRGE OF VICTORY 

No levantes tu trompeta, Victoria, hacia el cielo,
Ni a través de los batallones, ni a golpe de baterías,
Sino sobre zanjas llenas de cables viejos,
Donde entre pozos de  guerra  yacen montones de  muertos
Con el hierro malgastado que al pasar dejaron  los cañones .
Cuando  fueron hacia el este como el flujo de la  marea;
Allí toca tu trompeta que los muertos puedan saber,
Quién esperaba tu venida,  Victoria.
No somos nosotros  quienes  merecimos tu corona,
Ellos que esperaron allí, entre la maleza imponente.
El profundo lodo quemado bajo la respiración de las termitas,
Y los huesos por el invierno agrietados  e ignorados por los hombres  
Flameados por cientos de noches: las estaciones  pasaron.
Y tú por fin  llegas hasta  ellos, al fin, por fin!

Edward Plunket, decimoctavo barón de Dunsany aunque nacido en Londres pertenecía a una ancestral familia irlandesa asentada en el Condado de Meath, al noroeste de Dublin. Pasó su infancia y gran parte de su vida entre  Kent y Dunsany  lo que dice mucho de la doble alma de Lord Dunsany que sintiéndose  irlandés  no dejo de sentirse parte de la Corona británica. Al parecer su solicitud para alistarse fue inicialmente rechazada por su posición pro-irlandesa en el levantamiento de 1916 aunque posteriormente fue admitido. Era un experimentado oficial del ejército de la Corona, cuando con 36 años se declaró la primera guerra mundial pues había participado en la guerra de los Boer. Conoció la guerra de trincheras en Flandes como Capitán de Royal Inniskilling Fusiliers cuyo testimonio dejó en su colección de poemas Fifty poems. Reconocido en su día como dramaturgo y hoy día fundamentalmente por sus cuentos precursores de la literatura fantástica,  su influencia sobre Lovecraft y Tolkien es citada  en todas las crónicas. JL Borges incluyó su cuento “El país del Yann” en una colección de lecturas fantásticas que dirigió en la editorial Siruela en el año 1984. Así resumió su perfil: A los doce años heredó el título de barón. Fue soldado: militó en Sudáfrica y en la Primera Guerra Mundial; fue cazador de leones: ese censurable hábito le inspiró las pocas páginas autobiográficas de su obra. Fue un diestro ajedrecista y dejó muchos problemas de ajedrez. Fue un buen jugador de cricket. Escribió poemas intensos y epigramáticos. Jamás condescendió a la polémica, toda su obra tiene su raíz en los sueños. Y murió, como todo irlandés que se respeta, en Inglaterra en 1957. (Borges dixit). El interés por su obra no parece haberse perdido con el paso del tiempo. Antón Castro le dedicó un artículo en el Heraldo de Aragón en el suplemento de las Letras  con motivo de la reedición en el año 2009 ‘El libro de las maravillas. Cuentos asombrosos’.  A pesar del comentario de Borges,  la poesía constituyó tanto cuantitativa como cualitativamente  una parte menor de su obra. “A Dirge Of Victoria” apareció  como prefacio de su libro Unhappy Far-Off Things en 1919 y posteriormente lo incluyó en su primer libro de poemas en Octubre de 1929 fifty poems. El poema recogido en la antología de poesía irlandesa sobre guerra  por Gerald Dawe  creo que no entraña grandes dificultades en cuanto a su sentido: El canto de victoria por supuesto no es para los que la alcanzan sino para todos aquellos que quedaron en el camino.  Un nuevo homenaje creo yo a todos aquellos muertos. En la traducción he tenido muchas dudas y dejo para vosotros los errores. 


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