CAROL ANN DUFFY



Glasgow-Inglaterra, 1955


PALABRAS, EXTENSA NOCHE


En algún lugar, más allá de la extensa noche

y la distancia entre nosotros, pienso en ti.

El paisaje se aleja lentamente de la luna.

¡Qué sensación tan agradable! O afirmo lo contrario y digo
que es triste? En cualquier caso canto
una canción imposible llena de deseo que no puedes escuchar.

La lala la. ¿Ves? Cierro los ojos e imagino las oscuras colinas que habría cruzado
para llegar hasta ti. Porque te amo.

Traducción de Victoria Martínez Vega

LOS DELFINES

Mundo es donde se nada, o baila, así de simple.
Estamos en nuestro elemento pero no somos libres.
Fuera de este mundo no puedes respirar por mucho tiempo.
El otro tiene mi forma. Sus movimientos arman
mis pensamientos. También los míos. Hay un hombre
y hay aros. Y una culpa constante que fluye.

Ninguna verdad encontramos en estas aguas;
no hay explicaciones que tiemblen en nuestra carne.
Fuimos benditos y ahora ya no lo somos.
Después de viajar en este espacio por días aprendimos
a traducir. Era el mismo espacio. Es el mismo
espacio siempre y encima de él está el hombre.

Y ahora ya no somos benditos, pues el mundo
No se hará más profundo para soñar en él. El otro sabe
y por amor me refleja como soy.
Miramos nuestra piel de plata centellear
como el recuerdo de otro sitio. Hay una pelota colorida
que hemos de balancear hasta que el hombre haya desaparecido.

La luna ha desaparecido. Circulamos por gastados surcos
de agua con una misma nota. Música de la pérdida irremediable
en el corazón del otro que petrifica el mío.
Hay un juguete de plástico. No hay esperanza. Nos hundimos
hasta el fondo del estanque hasta que el silbato suena.
Hay un hombre y nuestra mente sabe que moriremos aquí.



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