ROBERT BRASILLACH

Perpiñán-Francia, 1909-Fuerte de Montrouge, 1945

OTROS VINIERON AQUÍ

Otros vinieron por aquí
cuyos nombres en los muros mohosos
ya se deshacen y desconchan.
Ellos sufrieron y tuvieron esperanzas
y a veces la esperanza acertaba
a veces engañaba a esas murallas.
Venidos de aquí, venidos de otros sitios
nuestros corazones no eran iguales,
según nos dijeron. ¿Hay que creerlo?
¡Pero qué importa lo que fuimos!
Nuestros rostros, ahogados de bruma,
se parecen en la noche negra.
Es en vosotros, hermanos desconocidos,
en quienes pienso, cuando cae la noche,
¡Oh mis fraternales adversarios!
Ayer está cerca de hoy,
a pesar nuestro estamos unidos
por la esperanza y por la miseria.

MI PAÍS ME DUELE

Mi país me ha dolido por sus carreteras demasiado llenas,
por sus hijos echados bajo las águilas de sangre,
por sus soldados disparando en las derrotas vanas,
y por el cielo de junio bajo el sol que quema.

Mi país me ha dolido en los años sombríos,
por los juramentos que no se cumplían,
por su desconsuelo y por su destino,
y por los pesados fardos que pesaban sobre sus pasos.

Mi país me ha dolido por todos sus dobles juegos,
por el océano abierto a los negros barcos cargados,
por sus marinos muertos para apaciguar a los dioses,
por sus nudos cortados con tijeras demasiado ligeras.

Mi país me ha dolido por todos sus exilados,
por sus calabozos demasiado llenos, por sus hijos perdidos.
sus prisioneros hacinados entre las alambradas,
y todos los que están lejos y no conocemos.

Mi país me ha dolido por sus pueblos en llamas,
me ha dolido bajo sus enemigos y me ha dolido bajo sus aliados,
mi país me ha dolido en su cuerpo y en su alma,
bajo los corsés de fuego que le atenazaban.

Mi país me ha dolido por toda su juventud,
bajo trapos extranjeros arrojada a los cuatro vientos,
perdiendo su sangre joven para mantener las promesas,
que dejaban impertérritos a los que las hacían.

Mi país me ha dolido por las tumbas abiertas,
Por sus fusiles apuntando a las espaldas de los hermanos,
y por los que contaban en sus manos despreciadas,
los precios de las traiciones al mejor postor.

Mi país me ha dolido por sus fábulas de esclavo,
por sus verdugos de ayer y por los de hoy,
mi país me ha dolido por la sangre que lo lava,
mi país me duele. ¿Cuándo se curará?

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