SHIN SHALOM





De Israel

 Parczew, Polonia, 
1904 - 1990

DEDICACIÓN

Para que los versos de mi canto fueren
construidos con esplendor,
destruí mi casa piedra por piedra.

Para que su corona irradiara colores radiantes, 
mezclé mi sangre con sus matices,

Para que fueren para mí la única cosa del mundo, 
destruí mi felicidad con mis propias manos.

Para que fueren para mí padre y madre, esposa e hijos, 
quedé solo y sin ninguno.

Para que se pudieren elevar a lo alto y volar 
arremetí contra mí, sin piedad.

Ahora, no me queda nada bajo el cielo:
llévalos entonces, contigo.


POESÍA HEBREA MODERNA. Antología
Compilada y traducida por Arie Comey

La Semana Publicaciones Ltda. Jerusalem, Israel 1987

EL SERAFÍN

Fui enviado para dirigir
para cuidar del mundo,
cuidar del planeta entero.

No pude encontrar donde estaban 
los cimientos y las bases;
los cimientos del mundo para cuidar.

Se quebró y calló y flotó 
en el espacio,
en el espacio donde 
ninguna dirección podría darse
Y yo después de esto, 
excitado y entusiasmado, 
entusiasmado por cuidar el mundo.


No hay comentarios:

Publicar un comentario