MALCOM LOWRY



Cheshire-Inglaterra, 1909 - 1957


CIUDADES DE HIERRO 


Pensamientos de hierro navegan al atardecer en barcos de hierro; 

Se mueven silenciosos como luces lejanas mientras doce canoas 

Se sumergen en su ancla cuando el ferry escupe 
Y gira como una esfera, en los remolinos de la marea, 
Su kikirikí medio ahogado por pipas cegadas 
Y emplumadas de humo. El barco pasa. Los cúters 
Se alejan. Huelga de campanas. El ferry eructa 
Una última frase blanca; y los labios humanos 
Una última negra, cargada con la bienvenida de 
La pérdida. Pensamientos dejan la ciudad implacable; 
Aunque los propios barcos sean de hierro y no tengan piedad: 
Mientras los hombres tienen corazones y costados que sufren y se oxidan. 
Pensamientos de hierro zarpan de ciudades de hierro en el polvo, 
Aunque suaves como palomas, los pensamientos vuelen de vuelta a casa. 

EL PASADO QUE FLORECE 

No hay poesía cuando se vive aquí. 
Estas piedras son tuyas, esos ruidos son tu mente, 
Alos rechinantes tranvías y las calles que te unen 
Al soñado bar donde se sienta la desesperación, 
Son tranvías y calles: la poesía está en otra parte. 
Los rótulos de cines y tiendas, una vez dejados atrás 
Y añorados, no se vuelven a añorar. Extrañamente crueles 
Parecen mojones absolutamente nuevos del aquí y ahora. 
Pero desplázate hacia Nueva Zelanda o el Polo, 
Y esas piedras florecerán y los ruidos cantarán,. 
Y los tranvías arrullarán al niño que duerme 
Que nunca descansa, y cuyo barco siempre dará vueltas, 
Que nunca podrá volver a casa, pero que, sin embargo, debe traer 
De vuelta a Ilión extraños trofeos, ¡y salvajes! 

EL BARCO ESTÁ VOLVIENDO A CASA 

El barco está volviendo a casa ahora. 
El patrón intenta leer pero sueña en el hogar. 
El viejo paleador duerme, el motor petardea. 
Las luces están dispuestas para iluminarnos desde el pasado. 
Hasta un próximo futuro tan poco misterioso como este mástil 
Con hierro y lo que el hierro ama del reino que llega. 
¡Paciente hierro! Pero, más allá del palo mayor, silenciosa 
Oscuridad, o el girar de parpadeantes formaciones de estrellas 
A la deriva en un blanco océano de dudas. 
Quizá este vagabundo ondula hacia el porvenir 
Que ensombrece al océano menos que el odio 
En las mentes de marino. ¿Esa estrella es amargura 
Entre estrellas de amor? ¿Este carguero lleva a la eternidad? 
¿Adónde vamos? Vida sálvanos a todos. 

(De El Rugido del Mar y la oscuridad) 

ORACIÓN PARA BORRACHOS 

Dios da bebida a esos borrachos que se despiertan al amanecer 
Farfullando sobre las rodillas de Belcebú, totalmente destrozados, 
Cuando una vez más espían a través de las ventanas 
Acechando, el terrible puente cortado del día.

ABRIDOR DE OJOS 

Cuán semejante a un hombre, es el Hombre, que se levanta tarde 
Y contempla los platos sucios de la cena 
Y contempla las botellas, vacías también. 
Todo ello tragado durante el sordo «¿Cómo estás?» sin fin de la noche 
anterior 
-Aunque un vaso contiene todavía un refresco espantoso- 
Cuán semejante al Hombre es este hombre y su destino, 
Aún borracho y tropezando entre los árboles amarillentos 
Va a desayunar ron picado, sardinas y guisantes. 

SIN COMPAÑÍA EXCEPTO EL MIEDO 

Cómo empezó todo esto y por qué estoy aquí 
en esta barra arqueada con la pintura marrón descascarillada, 
papegaai, mescal, hennessy, cerveza, 
dos viscosas escupideras, sin compañía excepto el miedo: 
miedo de la luz, de la primavera, del lamento 
de aves y autobuses volando a sitios lejanos, 
y de los estudiantes yendo a las carreras, 
de chicas brincando con el aire en sus rostros, 
pero sin compañía excepto el miedo, 
miedo de la fuente volando: y todas las flores 
que conocen el sol son mis enemigos, 
¿estas, muertas, horas? 

SIN TIEMPO DE PARARSE A PENSAR 

La única esperanza es el próximo trago. 
Si te apetece puedes dar un paseo. 
Sin tiempo de pararse a pensar, 
La única esperanza es el próximo trago. 
Inútil titubear en el límite, 
Peor que inútil todo este hablar. 
La única esperanza es el próximo trago. 
Si te apetece, puedes dar un paseo.

CONSUELO 

No eres el primero que tiene el tembleque, 
el vértigo, el horror; que lleva chanclos escarlata, 
ni tampoco la puta invencible 
perseguida por ojos como redes de pescar. Inclinándose, 
duele el rostro de hierro con ojos de ágata, y despierta 
el ángel de la guarda, ve el pasado 
como un Partenón de posibilidades… 
No eres el primero al que se coge en mentira 
ni del que se dice que está muriendo. 

SIN EL DRAGÓN NOCTURNO 

Ideas de libertad están atadas a la bebida. 
Nuestro ideal de vida contiene una taberna 
Donde un hombre puede sentarse y hablar o sólo pensar, 
Sin ningún miedo al dragón nocturno; 
O bien otra taberna donde no aparecen 
Letreros de No se Fía ni de No hay crédito 
Y, dejando aparte las ilimitadas cervezas, 
Nos sentamos tranquilamente borrachos y locos a editar 
Panfletos de un país realmente mejor donde un hombre
Puede beber un vino más delicado, ¡Ah!, no destilado 
Que intoxica sutilmente sin dolor, 
Tejiendo la visión de una taberna inasimilable 
Donde siempre podemos beber sin pagar 
Con la puerta abierta, y el viento soplando.

LOS BORRACHOS 

El ruido de la muerte aquí en este bar desolado, 
Donde la tranquilidad se sienta encorvada sobre su oración 
Y la música sirve de concha al sueño del amante, 
Pero cuando ninguna moneda introduce esta dura desesperación 
Hasta aquí, el más solitario de los hogares 
Y de todos los destinos el más solitario además, 
Cuando ninguna música eléctrica rompe el batir 
De corazones doblemente rotos pero ahora reunidos 
Por el cirujano de paz en la astilla del desastre, 
Penetra más profundamente que lo hicieran las trompetas 
El movimiento de la mente dentro de ese entramado 
Donde el desórdenes son simples como la tumba 
Y la araña de la vida se asienta, duerme. 

(De Las cantinas) 

NOCTURNO 

Este anochecer. Venus canta sola 
Y plumas camino del nido tiemblan como seda 
Semejantes a la túnica de un fantasma múltiple 
Las alas desgarran un cielo como leche. 
Gaviotas que muy pronto se volverán piedra 
Busco y pierdo más allá del camino 
De bosques que yo y mi ignorancia poseemos 
Donde juntos paseamos sobre manos y rodillas 
Juntos pasamos bajo la palidez 
De un hermoso atardecer el más amado 
Y sin embargo este atardecer es mi cárcel 
Y policías relucen en los árboles. 

FELICIDAD 

Montañas azules con nieve y fría agua azul turbulenta, 
Un cielo borrascoso lleno de estrellas encendiéndose 
Y Venus y la luna gibosa al amanecer, 
Gaviotas siguiendo una motora cara al viento, 
Árboles con ramas prendidas al aire- 
Sentado al sol del mediodía con la furiosa 
Sombra humeante de la chimenea de la cabaña- 
Águilas que planean viento abajo, 
Golondrinas marinas vuelan a golpes de viento, 
Una nueva marca de tabaco a las once, 
Y mi amor que vuelve en el autobús de las cuatro 
-Dios mío, ¿por qué nos has dado todo esto? 

(de Venus) 

EL COMEDIANTE 

Toca el piano con una navaja de afeitar, 
el acordeón con un par de tijeras; 
un rigodón para todo su público, 
¡es el Sweeny Tod de los improvisadores! 
Aunque todos los hombres temen a este pariente pobre, 
su música sutil produce una extraña sensación; 
desafiando cualquier disección, 
chisporroteando en ambiguos sonidos 
oídos por quienes trataron con cíclopes y brujas, 
y murieron en mares perfumados de heridas apestosas... 
Bajo la navaja de afeitar, bajo la luz rota 
de este mundo sin sentido, caeremos 
así acariciados, en la mecedora a esperar; 
leyendo locuras; observando el yo; no aceptando nada; aceptándolo 
todo. 

PENSAMIENTOS MIENTRAS TE AHOGAS 

Deja que los demás discutan acerca de mi dolor 
enfurecidos como lobos ante un trozo de carne 
mi dolor es ahora de dominio público 
hace tiempo muerto de hambre come de limosna 
muchos de los que se indigestaron de felicidad lo necesitan 
la oscuridad del atardecer con una sensación de culpa 
como truenos de una tormenta oscureciendo el promontorio 
mancillando el recordado doblar de un cabo de la vida 
los turistas esperan con fatuas sonrisas de triunfo 
con brazos enlutados sobre la costa chismorreando 
haber conocido al cadáver por un momento les hace grandes 

POEMA RARO 

Conocí a un hombre sin corazón: 
Los niños se lo habían arrancado, decían, 
Y dado a un lobo hambriento 
Que lo cogió y huyó. 
Y huyeron los niños, su amo también, 
Muy lejos huyó la bestia, 
Y tras ella, original persecución, 
El hombre sin corazón seguía titubeando. 
Conocí a este hombre el otro día 
Paseando un orgullo grotesco. 
Su corazón restaurado, su semblante alegre, 
El dócil lobo a su lado. 

EPITAFIO 

Malcolm Lowry 
Difunto de Bowery 
Su prosa era florida 
Y a veces reñía 
Vivió, de noche, bebió, de día, 
Y murió Tocando el ukelele. 

(De El comediante) 

RILKE Y YEATS 

Ayudadme a escribir. 
Mostradme las puertas 
Donde las reglas están, 
Y la jaula que 
Mi alma mira atentamente, 
Donde mi valor 
Ruge entre las rejas. 

EXTRAÑA TIPOGRAFIA 

Yo escribí: «en la oscura caverna de nuestro nacimiento». 
El impresor puso«taberna», lo que parecía mejor: 
Pero en eso reside el motivo de nuestra risa, 
Dado que en el página siguiente «muerte» aparece como «suerte». 
También puede ser que la palabra de Dios sea «distracción» 
Y en nuestra extraña tipografía aparezca «destrucción»,
Lo que es cruel. 

TRAS LA PUBLICACIÓN DE «BAJO EL VOLCÁN» 

El éxito es como un terrible desastre 
Peor que tu casa ardiendo, los ruidos del derribo 
Cuando las vigas caen cada vez más deprisa 
Mientras tú sigues allí, testigo desesperado de tu condenación. 
La fama como un borracho consume la casa del alma 
Revelando que sólo has trabajado para eso- 
¡Ah!, si yo no hubiese sufrido su traidor beso 
Y hubiese permanecido en la oscuridad para siempre, hundido y fracasado. 

(De El idioma del dolor del hombre) 
Selección de Poemas, realizado por Adolfo Vásquez Rocca, según edición de Visor

No hay comentarios:

Publicar un comentario