DENISA COMANESCU



Buzău (Rumania), 1954

EL MUNDO DEL LENGUAJE

Viene un ser hacia ti
y lo formas de palabras
pero la cámara oscura del cerebro
te resulta extraña
como los pequeños demonios de la vida de un eremita.
A veces una aparición devastadora
brota entre las sílabas
como la polilla que anidó
en la herida de púrpura del soldado.
 
La guerra es real.
Noches en calma y la luna
pausas engañosas
instigadoras del crimen.
Las palabras menguan.
Al más frágil
y solitario lenguaje del mundo
he tratado de salvar hoy.
De la vena cortada del amor
señales en Morse:
gotean lentamente
lo lograré, más tarde.

REGRESO DEL EXILIO

Once años, cuatro meses y diecisiete días.
¿Ha sido un exilio corto?
Este no es mi cuaderno de entonces.
He tenido un sinfín.
Unos grandes, en rústica, de tapas doradas,
otros pequeños, ligeros, en papel biblia.
Por las noches los palpaba a escondidas,
acariciaba sus páginas como membranas.
Cada vez más deprisa, más intensamente,
con ansia insaciable.
Por el día no me atrevía a acercarme a ellos,
como si fueran propiedad ajena.
Tiempo después, los repartí entre los amigos,
para tu nuevo libro de poemas, les decía.
A algunos, según afirmaban, les trajo suerte.
Y llegaste tú,
después de once años, cuatro meses y diecisiete días.
Por las mañanas, a la luz que parece excluir a la muerte,
llenamos sin miedo, sencilla y naturalmente, membrana tras membrana.
Siempre que paso una página escrita,
Orfeo vuelve la mirada.

Traducción de Joaquín Garrigós

No hay comentarios:

Publicar un comentario