DAVID AVIDAN


Tel-Aviv-Israel, 1934-1995

MANCHA EN EL MURO

Mancha en el muro

Alguien trató de quitar la mancha del muro.
Pero la mancha era demasiado oscura
(o por el contrario, demasiado clara).
De un modo u otro, la mancha aún está en el muro.

Le dije entonces a un pintor que lo pintara de verde
Pero la mancha era demasiado clara.
Contraté a un albañil para que le diera una mano de cal.
Pero la mancha era demasiado oscura.
De un modo u otro, la mancha aún está en el muro.

Tomé en ese momento un cuchillo de cocina
y traté de raspar la mancha del muro.
El cuchillo era dolorosamente agudo
(ayer nomás lo habían afilado)
y sin embargo. (*)
Empuñe un hacha y la descargué contra el muro.
Me detuve al instante.
No sé por qué pensé de pronto
que el muro podría derrumbarse
y aun así la mancha quedaría.
De un modo u otro, la mancha aún está en el muro.

Y cuando me pusieron contra el muro
pedí pararme junto a ella.
Saqué pecho tratando de ocultarla (quizás, quién sabe).
Cuando azotaron mi espalda brotó abundante sangre.

Disparos.

Y yo, que tanto creí que la sangre taparía la mancha.

Nueva carga de disparos.

Y yo, que tanto creí que la sangre taparía la mancha.
De un modo u otro, la mancha aún está en el muro.

Traducción Gerardo Lewin

SÚBITA NOCHE

A un hombre viejo - ¿qué le queda en la vida?
Despierta al día y en él el día no despierta.
Con paso lento va hacia a la cocina
en donde el agua tibia le recuerda
que a su edad... a su edad...

Un hombre viejo - ¿qué encuentra al despertar?
Despierta un día de verano y es otoño,
ya tinto de nocturna luz en su piecita.
No ha vuelto todavía, por el pasillo, de su viaje
y allí quedó pensando... pensando...
¿qué hacer ahora y qué leer?

Un hombre viejo - sus libros, ¿qué dirán?
Los vientos páginas arremolinan señalando
secretos en invisible tinta
acerca del próximo final,
frases que le serán en breve reveladas,
el brillo en su mirar herido
y en su vasta experiencia

a un hombre viejo - ¿qué le queda en los ojos?
Si se concentra asomará el recuerdo de un conflicto
olvidado, sed por la contradicción, talento
y posibilidades escarpadas
hasta que el día del olvido esté cercano.
Y ya por su garganta suben,
exploradores cautos,
sus más seguros carraspeos,
como el rugir de un tigre joven en otoño...

Un hombre viejo - ¿dónde hallará sus tigres?
Saldrá de caza un día de estos
cuando ya el verde se torne verdinegro
con fuerza ingente y menguada experiencia
saldrá a cazar un día de estos
los años que deje por detrás
como una larga ruta, desierta, intransitada
por un loco vehículo
que él mismo conduzca
persiguiendo
al tiempo que ya se le ha acabado...

A un hombre viejo - ¿qué le queda a su edad?
Dormitar, porque teme dormir.
Sus entreabiertos ojos adivinan,
según el devenir de las estrellas,
si acaso esos murmullos le sugieren
que ésta será su última noche.

Un hombre viejo - ¿ qué hay en su ventana?
Una ventana abierta que le permite ver
un rostro extraño, indefinido,
que aparentara nuevamente ser
un tigre joven otoñal...
Siempre, siempre tomar y nunca dar
cabida a un enemigo rostro en la ventana
que lo visite en su postrera noche...

Un hombre viejo - ¿qué tiene al fin del día?
No será rey ni
sobre su espada
caerá.

Traducción Gerardo Lewin
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