ATTILIO BERTOLUCCI


San Lazzaro, Parma (Italia), 1911 - Roma, 2000



DÉJAME DESANGRARME

DÉJAME desangrarme por las calles 
sobre el polvo el antipolvo la hierba, 
el corazón palpitando en su ritmo diario 
máscaras verdes sobre las casas las ramas 

de castaño, las frescas ramas, dos pájaros 

maco y hembra que se alejan volando, 

la pupila duele si intenta 
seguir su fuga, su amor 


por las soledades aire agua del Brática, 

en me socorráis cuando al mover 
el brazo abro la herida el líquido 
licoroso me horroriza al visa 


espera paciente más allá de la curva 

el alzarse del viento en el mediodía , finge 
sólo entonces haber oído que te llaman, 
entra en mi visual del día 


quieto de septiembre la mesa preparada 

los hijos cansados de esperar, los hijos 
jóvenes con el color de la juventud 
exaltado por una luz que esas ramas verdean. 


PARA B...


LOS pequeños aeroplanos de papel que tú 

haces vuelan en el crepúsculo, se pierden 
como mariposas nocturnas en el aire 
que se oscurece, ya no volverán. 


Así nuestros días , pero un abismo 

menos dulce que este valle 
silente de hojas muertas 
y de aguas otoñales los acoge, 


donde posan sus cansadas alas 

tus frágiles planeadores. 

PENSAMIENTOS EN  CASA


YA no puedo escribir ni vivir 

si este año la nieve que se funde 
no me ve como testigo impaciente 
de sentir en el aire las primeas violetas. 


Como si estuviese muerto recuerdo 

nuestra primaveras , su luz 
exultante que dura todo el día, 
la maravilla de un día que pasa. 


Quizá para nosotros , últimos hijos de la edad 

impresionista, sólo es posible 
copiar la realidad, mientras la nieve 
gotea sobre gorriones en grupo. 


Versión Carmelo Vera Saura



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