ALBERTO BAEZA FLORES



Santiago de Chile,1914-Miami,1998



LA LLAVE FINAL

Ya la voz del soñar casi no me acompaña.

El vino de arroz embriaga como el viento.

La guerra más feroz está en nosotros.
El dolor siempre borra fronteras de nostalgias.
¿Qué nos queda de todo lo vivido?
Acaso esa estrella invisible que en nuestras manos se ha dormido
y era la llave -final- del Paraíso.

(De Despedida)

EN PARÍS ERA OTOÑO Y LAS HOJAS CAÍAN

En París era otoño y las hojas caían
con una levedad dorada de milagro.
Eras la bien amada y eras la bien perdida,
la viajera infinita que ilusiona el verano.
En París era otoño y las hojas caían.
Nunca más andarían tan juntos nuestros pasos.
Le dabas a mi vida países imposibles,
vagos sueños errantes con sus colas de pájaros.
En París era otoño y las hojas caían
a un secreto soñar de todo lo que amábamos
Sonreías, a veces, como si no te fueras
y a mi amor melancólico le dabas su oro pálido

(De Testimonio secreto)
(Poemas seleccionados por Soledad Cavero


¿EL TIEMPO VUELA COMO MARIPOSA?

¿El tiempo vuela como mariposa?
¿La mariposa es tiempo detenido?
Tengo un libro en mis manos. No hay olvido.
Será un día, otra vez, la fruta hermosa.
¿Dónde está el sueño leve de la rosa?
¿Dónde lo que ha llegado y ha partido?
El poema nos deja así el sentido
de la dorada abeja rumorosa.
Le pido al árbol que hable de su sueño.
Astro o gota de luz, todo es pequeño
para el tiempo que todo lo adivina.
El espacio es azul como un espejo
que el éxodo refleja en su reflejo.
¿Qué día este dolor calla y termina?

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