ALIRIO UGARTE PELAYO


Anzoátegui-Edo Lara, 1924-Caracas-Venezuela, 1966

CANTO IRREGULAR A VENEZUELA

Venezuela del canto emocionado, doliente Venezuela campesina.

puerto fluvial abierto en el costado de América sensual y fugitiva.

Venezuela del hierro arrebatado sin el penacho gris de las usinas.

Venezuela del agro quebrantado bajo el peso de torres exhaustivas.

Dormida tierra de dolor clavado en la tumba sin muerte de Bolívar,

te canto mi dolor crucificado en el hondo ejercicio de la vida.
Yo canto, Venezuela, tu ternura de joven madre de violento seno,
por cuyas venas el dolor que suba su recio corazón tendrá por freno.
Yo he presentido en tu yacer de fruta, que sólo el campo de fragor sereno,
guarda el rescoldo de sus claras grutas,
el gris fulgor de tu silencio pleno, el péndulo callado de tus dudas
y el pozo de rencor, que cuando lleno, manchará tus pupilas inseguras
de joven madre de violento seno.

Venezuela de tierras infinitas...
...campo sin campesino y sin arado.
Despliega en fe tus flores amarillas, tu reto general transfigurado:
Araguaney que derrotó a la encina para asomarse al cielo despejado.
¡Ese grito de luz es una herida que deja el horizonte traspasado!
¡Ese grito de amor es una fina puerta de sol para el avión plateado,
que encuentra así su ruta definida para cruzar el cielo parcelado!

Venezuela del indio ensimismado...
...en su morada de infinita selva.
Venezuela del río serenado para una angustia de piraguas quietas.
Venezuela de muerto en el costado a la hora difusa de su guerra.
Venezuela del oro ensangrentado en la roca y en el agua de su tierra.
Venezuela del hálito cortado en la raíz de su frustrada siembra.
Memoria de Bolívar enterrado sin pluma, ni palabra, ni guerrera.

Es necesario resumir tu historia...
...para el hombre común desorientado.
Es necesario precisar el mito de la tierra, del grito y del caballo.
Es necesario realizar el símbolo del niño con juguetes y zapatos.
Es necesario condenar el odio a una muerte sin gloria ni sudario.
Por tu dolor sin nombre ni apellido, por tu cabal dolor venezolano,
cada esquina del canto me florece caminos para el rumbo de tus pasos.

Yo canto, Venezuela, lo pasado…
... historia de una suerte interrumpida.
Venezuela del gesto visionario y la realización interrumpida.
Venezuela del grito afortunado y respuesta cabal interrumpida.
Venezuela del rumbo solidario antes de haber nacido interrumpida.
Venezuela de gloria hace cien años, la única en no ser interrumpida,
el símbolo del tiempo clausurado, la espiga de la luz interrumpida.

¡Yo canto, Venezuela, lo quedado...
...el viento por las ramas detenido,
el hombre por los sueños sepultado,
el niño a quien los meses han vencido,
el viejo a quien los años han sobrado,
el pozo de petróleo concluido, el hierro de los montes ocupado,
el áureo yacimiento derretido, el bosque de los cedros derrumbado,
la selva de caoba ya vencida,
el seno de la tierra ya comprado,
el alma de tus pueblos preterida!
Yo canto, Venezuela, lo alcanzado:
tu horizonte con rumbo de boinas,
Tu microscopio de cristales claros.
Tu página de luz en la pupila del obrero, el artista y el soldado.
Pueblo de la esperanza confundida, pero nunca jamás desalentado:
tu campo de la entraña estremecida la rosa de los vientos ha citado.
Yo canto, Venezuela, tu semilla de recio corazón acrisolado.

Yo canto, Venezuela, lo buscado...
...toro de luz que empuje los portones con pecho de labriego enamorado.
Violenta espuma de pasión salobre rompiendo lanzas contra el barco anclado.
Nube que de los riscos llame al hombre,
le tienda tu mantel fertilizado
y multiplique sobre cada monte un verde elemental iluminado.
No más el dedo sobre rumbos ocres...
No más la espiga sobre el suelo ajado...
¡Ninguna mancha sobre el horizonte!
Si alguna vez mi labio no te nombra,
si alguna vez mi verso no te canta,
si mis ojos de siempre no te miran,
si mi mano de pronto no te alcanza,
si mi sueño mejor no te prefiere,
si mi sangre cordial no te retrata,
si mis huesos de muerte no te buscan,
si tu puerta de amor me está cerrada,
entierra con tu rosa más oscura mi cadáver de fe venezolana.

Venezuela del canto emocionado…
...doliente Venezuela campesina.
Venero de mi luz, que amenazado,
más hondo el pensamiento me ilumina.
Yo canto tu perfil ilusionado.
Escucho el eco de tu selva herida.
Oigo el llanto del suelo lacerado.
Advierto tus estrellas matutinas.
Me embriago con el aire saturado de tu aroma primario y primitivo.
Tengo fijos mis ojos de soldado en la tumba sin muerte de Bolívar”. 

SUERTE ÚLTIMA

Esta pasión es mi pasión impura
de alma yacente y corazón herido,
negada voluntad, dolor, gemido
sorda emoción en catarata obscura.

Esta pasión con nervios de locura,
con huesos de Quijote pervertido,
aliento de crepúsculo caído
en la noche sin mar de la llanura.

Esta pasión amarga y sensitiva,
ignora la piedad, cruje de miedo
tiene vigor de selva primitiva.

Y es la muerte cerrando el hosco ruedo
al derramar mi sangre, lenta y viva 
en la tarde final, cuando me quedo.


ELOGIO A TUS PIES

Tu pie tiene la forma 
del pañuelo 
festivo de mi frac. 
Sus leves dedos 
son pétalos de adiós, 
son cinco besos 
de la forma sensual 
de aquel misterio 
que empieza en la distancia 
fugáz de tus cabellos 
y muere, en ebriedad, 
a ras del suelo, 
junto al corazón alado 
del silencio 
que abre rosas marinas 
al velero 
de tu paso menudo 
por mi pecho. 

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