OSVALDO BAZIL LEIVA








































Sto.Domingo (República Dominicana), 1984-1946


LA VOZ DE LOS ABISMOS

Bajo la fina sombra de todas mis tristezas,
cuando las cosas viven sus sueños de grandeza
y la campiña duerme como si fuera un mar,
acaricio los sueños que amanecen conmigo
y sin querer adoro los sueños que maldigo
al punto que me ausento de tanto imaginar.

Y luego, entristecido, visito las memorias,
las que dejaron luto en mi visión de glorias,
tronchadas por la mano sangrienta de un dolor;
cuando mis ojos tristes buscaron un sendero
florecido de lauros, para el triste viajero
que cantara a la luna un romance de amor.

Así pienso, así vivo, dejando entre mis huellas
polvo del oro viejo de las dulces estrellas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario