MIGUEL ANGEL VALDIVIESO







































Cartagena-España 1893 - 1966


EL OTRO DÍA

El otro día
ya no ha de ser el mismo
en que ahora escribo y leo.
Tendrá un color de hierba
que éste no tiene.
Tendrá una ola
donde nos ahogaremos
para ceder el paso
a los que han de seguirnos,
cuando el viento no sople para nadie.

El otro día
ya no verá aquel niño por la tierra,
que fue tuyo
y fue mío,
que hicimos del amor en una noche,
mientras el fuego
rugía -sucia cólera-
sobre el techo infantil de nuestra casa.
Y los muertos volaban por el aire,
pero nadie les pudo ver el rostro.

El otro día
ya no tendrá zapatos que ponerse
ni luz para la flor
ni una camisa blanca.
Ni una pluma en la mano
para decirle al mundo
su ciega desventura.
No sabremos la puerta
por donde el asesino, sin ser visto,
huye a comerse el polvo y las raíces.

El otro día
no encontrará su asa el cántaro
ni su mujer el hombre
ni el manantial su agua.

En el desierto
se acabará la arena,
luchará el sol
por calentar una hoja verde
y ascenderán los huesos al espacio
pidiendo corazones en su sitio.

El otro día
no verá cada humano
a su pie o a su ala,
que le ayuden a andar sobre cristales.
A levantar la roca
por encima del hombro
y buscar su ascendencia
en la rama encendida,
para saber si llueve o aún es tiempo
de amar a los que nacen y estar triste.

http://www.cervantesvirtual.com/s3/BVMC_OBRAS/000/de1/148/2b2/11d/fac/c70/021/85c/e60/64/mimes/000de114-82b2-11df-acc7-002185ce6064.html

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