ANTONIO ESPINA







































Madrid-España,1894-1972


TINIEBLA

Ronda el diablo la plácida estancia,
el diablo de la cola encarnada...
La Hora se extiende en abismos,
en sensuales lengüetas de llamas.
Que no pase el rojo Poniente encendido.
¡Cerrar las ventanas!

Que la nieve resbale en el vidrio,
que la vida sonría en la escarcha
o en las formas sin forma del viento,
o en el drama sin fondo del alma.
La lucha por fuera, descanso por dentro.
¡Cerrar las ventanas!

Cerrad las ventanas,
que no entren amores ni glorias,
irónicos gestos de la mueca humana,
sólo quiero en mi estancia
silencios y sombras.
¡Cerrar las ventanas!

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