ANA ISABEL ILLUECA


Ciudad de Panamá, 1903-provincia de Panamá, 1994


ARRIBO

Era un pequeño dios
terso y lozano.
¿Mi primer hijo?...
¿El último bebé
de un aguinaldo?...
Era un pequeño dios
que vino al mundo
para ser de su madre
el soberano.

SI YO FUERA HOMBRE

Si yo fuera hombre, sería aventurero
sediento de mundo, ansioso de amor;
me hartaría de mares, de tierra y de cielo
y entre mil placeres ahogaría el dolor.

Si yo fuera hombre nunca tendría vallas...
Nadie me diría:"No puedes pasar"...
Saltando los fosos, borrando las rayas
seguiría adelante sin jamás cesar.

Si yo fuera hombre, la fuerza que traba
esta rebeldía que tengo en mi ser,
sería cual seda, de sutil y vaga,
que mi recia mano podría deshacer.

Yo envidio tu cuerpo fuerte y resistente...
tu caja toráxica ancha y varonil...
tu brazo de atleta...tu mano potente
que estrecha la mía, sincera y gentil.

Te miro...te miro...Mis ojos se alargan
de ansias de ser hombre como lo eres tú...
Tener la grandiosa cualidad del agua
del mar, que revienta con furia la barra
y arrulla la arena con su blanco tul.

Si yo fuera hombre, yo me haría tu hermano,
partiría contigo sueño y realidad...
viviría la vida sin este desgano
y esta sed de muerte y de eternidad.

FLOR SIMBÓLICA

Eres flor o eres ave
que entre la fronda umbría
con rayos de la luna
y espumas de la mar,
construyó tan fantástica
y pura alegoría
para incubar ensueño
en nido sin igual?. . .

Eres flor o eres ave?. . .
De los frutos te nutres
o jugos de la tierra
corren por tus canales. . .
aromas la espesura
o trinas en los árboles. . .
te embelleces con pétalos
o con plumones suaves. . .

Maga flor de mis selvas:
entre el verde ramaje,
escondida en los bosques
sombríos y tropicales,
surgiste a la existencia
con lumbre de celajes,
con blancura de espuma
y aroma de follajes. . .

Una aureola de luces
diáfanas y brillantes
como el nácar que esconden
nuestros límpidos mares,
forman tu alba corola
donde anida la grácil
paloma del Espíritu
Santo, de alas frágiles.

Flor simbólica: eres
en los sacros altares
de mi patria querida,
la mensajera amante
que trae hasta nuestro suelo
mensajes celestiales. . .
sólo aquí tú floreces
como en justo homenaje
a una tierra que sabe
cumplir misiones grandes.

Entre todas, el Istmo
te aclama soberana,
capaz de cobijarnos
bajo tus níveas alas
cual lo hacen las bravías
y gigantescas masas
que con canción de olas
aduermen nuestras playas.

Flor del Sagrado Espíritu;
orquídea inmaculada:
desde los bosques vírgenes
que cubren las montañas
continúa prodigándonos
tus corolas de nácar,
en donde se ha alojado
esa paloma blanca
que incuba los destinos
de nuestra patria amada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario