JUAN BAUTISTA RIVAROLA MATTO



Asuncion-Paraguay, 1933 - 1991

A MIGUEL ANGEL SOLER


Ya no estás.
Tu sangre, cuajada en el cáliz,
sangra en el corazón de los valientes;
en el atardecer que sangra sobre el río;
en el grito del Hombre
sobre el surco que sangra en el palmar.

No busquemos imágenes consoladoras.
Sé que estás en la Nada,
en la esperanza trunca,
en el árbol caído,
en la simiente.

El dolor que desgarra con sus uñas de hierro,
duerme,
espera,
como el fuego en el leño.

Tu nombre,
¿para qué?
¿Qué es el nombre de un hombre?
Fuiste el Honor de un pueblo.
Basta.

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