ENRIQUETA ARVELO LARRIVA























Barinitas, 1886-Caracas- Venezuela, 1962

AUSENCIA

En la gran bruma de la partida
empiezo a ver tu sombra, ausencia.
Y quisiera verla toda y precisa:
corta o prolongada o eterna.

¿Dónde estará el otro polo de esta sombra?
¿Cerca, y será como una gracia la tregua?

Ausencia: ¿te salpicará de vida?
el viaje efectivo del recuerdo?

¿La visión de futura alegría
veré bosquejarse en tu negrura?

Sólo sé que, interminable o breve,
reteñida de sombra o partida de esperanza,
cruzada de mensajes o muda,
llevarás el aroma
del adiós suave y grave
que supo clarear en la bruma.

LLEGAS

Llegas. Tus ojos vienen firmes.
Gallardos, con las armas de los internos fuegos.
Yo quiero ser sencilla como el hilo sin perlas,
ágil como en la copa es la gota del borde.

Yo quiero ser sencilla, pero tú me complicas
alzándome a una estrella trémula e invisible.
Yo quiero ser sencilla. Y me colmo de quiebras,
y soy un laberinto y mi clave se pierde.

Quiero el ritmo sereno y mi inquietud florece.
Y la flor indecisa, con hojas asustadas,
desploma tu firmeza.

Y descanso en la fuga de tus ojos vencidos.
Y soy ligera y simple, como el hilo sin perlas;
ágil como la gota del borde.

De: El cristal nervioso

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