ANDRÉS MATA





















Carúpano-Venezuela, 1870-Francia, 1931

EL RÍO


Debajo de los árboles... ninguna
pena que inquiete el pensamiento mío.
Por cima de los árboles, la luna;
debajo de los árboles, el río.

Abro mi corazón... Leo y confío
en la gloria, en el bien, en la fortuna:
Habla de paz, el discurrir del río;
habla de amor, al esplender, la luna.

Quietud y soledad... Nada importuna
la comunión del pensamiento mío
con el bien, con la gloria y la fortuna...

Bajo el ramaje trémulo y sombrío
sueña un hilo de plata de la luna
sobre el silencio diáfano del río.

MOMENTO OPTIMISTA

¡Pobre alma sin amor! Tu pena aguda
no tiene con mi pena semejanza.
Resplandece en la mía la esperanza,
la tuya se ennegrece con la duda.

Ves el ave y el nido en la desnuda
rama del árbol que a morir avanza?
No te sorprenden en estrecha alianza
la primavera y la estación sañuda?

¡Vive tu juventud! Despierta al ruido
del verbo y de la acción. Cede al encanto
de triunfar sobre el odio y el olvido.

Qué estímulo mayor a tu quebranto?
Sobre la débil rama el blando nido
y sobre el nido la piedad del canto.

MÚSICA TRISTE

¿Un amor que se va?.. ¡Cuántos se han ido!
Otro amor volverá más duradero
y menos doloroso que el olvido.

El alma es como el pájaro señero
que, roto el nido en el ruinoso alero,
en otro alero reconstruye el nido.

Puede el último amor ser el primero.
Mientras más torturado y habitado,
el corazón del hombre es mas sincero.

Tras de cada nublado hay un lucero,
y por ruda tormenta sacudido,
florece hasta morir el limonero.

¿Un amor que se va?.. ¡Cuántos se han ido!
¡Puede el ultimo amor ser el primero!
No te alejes del piano todavía.

Alada brote del marfil del piano,
bajo el lirio fragante de tu mano,
la tierna y amorosa melodía.

Ese adagio tristísimo y arcano
dulcifica mi espíritu doliente,
como si presintiera por mi frente
la inefable caricia de tu mano.

Si dispuso el dolor con golpe fiero
llenar de sombra la existencia mía,
ya se levanta luminoso el día
y florece otra vez el limonero.

No te alejes del piano todavía...
¡Puede el ultimo amor ser el primero!...

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