KAROL WOJTYLA- S.S. JUAN PABLO II


Wadowice, Polonia, 1920 – Ciudad del Vaticano, 2005


EL ESPACIO QUE PERMANECE EN TI
poema que Karol Woytyla, le dedica a su Madre, a nuestra Madre, la Madre de todos los hombres

Con frecuencia vuelvo al espacio
Que tu Hijo, tu único Hijo ocupa,
Mis ideas se ajustan a su forma,
pero quedan vacíos los ojos
Y cuelgan de sus labios las palabras de siempre,
las mismas tras las que se ocultaba
Cuando deseaba quedarse entre nosotros.

¿Es posible que estas mismas palabras
Contengan el espacio mejor que la mirada?
¿Mejor que la memoria y el corazón?
¡Oh Madre! de nuevo puedes hacerlo tuyo

Inclínate junto conmigo y acepta,
Tu Hijo tiene sabor a pan
Pan de una sustancia eterna
¿Donde está este espacio: en el murmullo de mis labios,
En los pensamientos, en la mirada, en el recuerdo,
o, tal vez en el pan?
Se ha perdido entre tus brazos, con la cabecita
apoyada en tu hombro,
porque este espacio ha quedado en ti y de ti procede.

Nunca se ve el vacío. Nuestra unión es tan intensa,
que, cuando con dedos temblorosos partía el pan
para ofrecerlo a la Madre,
me he quedado un momento atónito,
Al ver toda la verdad en una lágrima que asomaba
en tus ojos

LA CANTERA
I La materia

Escucha bien, escucha los golpes del martillo,
La sacudida, el ritmo. El ruido te permite
Sentir dentro la fuerza, la intensidad del golpe.
Escucha bien, escucha, eléctrica corriente
De río penetrante que corta hasta las piedras,
Y entenderás conmigo que toda la grandeza
Del trabajo bien hecho es grandeza del hombre.

La mano encallecida, de viejas cicatrices,
Su voluntad tozuda prolonga en el martillo
Mientras el pensamiento encuentra soluciones
En la piedra que salta, en la piedra que cede.
No hay poder en la piedra si la privas del hombre.
Si la arteria de pronto, bulliciosa de sangre,
Partes en un instante y en el lugar preciso.
Busca amor en la ira, encendida de fuego,
Metida en el aliento como viento en el río
Hasta cortar las cuerdas sin que salga la voz
Luego los transeúntes se meterán en casa.
Dispersos y asustados y alguien dirá en voz baja
¡Nadie lo hubiese dicho: eran un hombre tan fuerte!

Y tú no tengas miedo. Los asuntos humanos
Discurren por un cauce de muy anchas orillas,
Todo viene de lejos, todo sigue adelante.
En todo lo que pasa mira presente Aquel
Que te llega en el rítmico golpear de martillos.

L'UOMO

rovigliate,se provi a districarle senti che insieme ad esse
dovresti strappare te stesso.

Ti basti allora guardare,
cercare di capire
non addentrarti pervicace
che non abbia ad inghiottirti l'abisso.
E' soltanto l'abisso dell'essere.

L'essere non assorbe,
ma cresce lentamente e si tramuta in sussurro.
Questo è il pensiero impregnato di esistenza.
Tu, l'universo, Dio.
Inversamente senti come tutto le gambe ti afferra
l'essere si riduce ad un punto
e il pensiero come steppa inaridisce.

Semplicemente lavora, abbi fiducia ed entra in te
solo quel tanto che ti renda cosciente del tuo orgoglio
e questa è già umiltà.
E sorveglia piuttosto la volontà.
Dei sentimenti un prepotente sfogo
viene soltanto di rado
e a Dio non giunge.

EL HOMBRE

Hay parcelas enmarañadas,
si intenta desentrañar sentir que, junto con
usted debe rasgar usted mismo.

Basta, entonces, buscar,
tratar de entender
no ahondar terca
eso no te trague el abismo.
Y "sólo el abismo del ser.

Siendo no absorber,
pero crece lentamente y se vuelve a susurrar.
Este es el pensamiento de ser impregnado.
Usted, el universo, Dios
Por el contrario sentir que todos los ganchos agarradores piernas
quedando reducida a un punto
y el pensamiento como la estepa seca.

Simplemente funciona, la confianza y que entra en
sólo en la medida que te hace consciente de su orgullo
y esto ya es la humildad.
Controla bien la voluntad.
Un torrente abrumador de sentimientos
es sólo en raras ocasiones
y Dios no viene.

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