PEDRO MIGUEL OBLIGADO

Buenos Aires-Argentina, 1892-1967


A PESAR

A pesar de la lucha cotidiana
conservo en mí una paz que me ennoblece,
y a pesar de que el mundo me entristece
vuelvo a confiar en él cada mañana.
No me deprime la injusticia humana,
no me mancha el dolor, que me ensombrece,
lo mismo que la noche no ennegrece
con su paso el cristal de la ventana.
Y aunque la incomprensión me desespere,
disimulo la herida a quien me hiere,
y tengo la bondad de sonreír.
Y así, por el Amor en que he creído,
sufriendo, -¡como todos!- he cumplido
con el alto heroísmo de vivir.

ESTA PENA MÍA

Esta pena mía no tiene importancia...
Sólo es la tristeza de una melodía
y el último ensueño de alguna fragancia.
"Que todo se muere, que la vida es triste,

que no vendrás nunca por más que te espere,
que ya no me quieres como me quisiste?"
No tiene importancia, yo soy razonable;
no puedo pedirte ni amor ni constancia.

Si es mía la culpa de no ser variable!
Qué valen mis quejas si no las escuchas,
y qué mis caricias desde que las dejas,
quizás despreciadas porque fueron muchas?

Si esta pena mía...
no es más que el ensueño de alguna fragancia,
no es más que la sombra de una melodía...
¡Ya ves que no tiene ninguna importancia!

"Los poemas de amor más bellos del mundo"
Atlántico Sur Editor

Pedro Miguel Obligado fue un poeta, profesor, ensayista, conferencista y guionista argentino que nació en Buenos AiresArgentina, en 1892 y falleció en la misma ciudad en 1967. Su poesía era de raíz hondamente romántica. En 1918 publicó el libro Gris y luego El ala de la sombra (1920) con el cual obtuvo en 1926 el Primer Premio Municipal de Poesía. En 1926 publicó El hilo de oro que fue galardonado con el Premio Nacional de Letras de 1926, premio que volvió a recibir en 1933 por La isla de los cantos. Fue galardonado con el Premio Nacional de Poesía de los años 1946, 1947 y 1948 por su obra Melancolía (1945); publicó Los altares (1959) y en 1971, póstumo, El andén con sus últimos poemas. Leopoldo Lugones afirmó: “Podríamos definir la poesía de Pedro Miguel Obligado con esta expresión titular: Historia de una melancolía.”
También realizó traducciones y escribió poemas en prosa, reunidos en El canto perdido (1925), ensayos y guiones cinematográficos. Entre sus ensayos se cuentan La tristeza de Sancho (1927) y Qué es el verso (1957) y entre sus traducciones de textos teatrales se encuentran obras deFernand Crommelynck y William Shakespeare. La Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de la Argentina le otorgó el premio Cóndor Académico al mejor argumento originl de 1949 por Almafuerte que escribiera en colaboración conBelisario García Villar.

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