JOSÉ PEDRONI


Gálvez, Pcia. Sta.Fe, 1899-Mar del Plata- Argentina, 1968
QUINTA LUNA


Con ojos que te sieguen huidiza,
soy el azor de tus benditos senos:
palomas que arrullando inflan el buche,
vasos que crecen a un divino fuego.

Y en verdad que tu vientre primerizo,
ni blanco ni moreno,
calladamente se deforma en cántaro
a la presión continua del misterio.

Ah, si me fuera dado referirte
lo inexplicable que en el alma siento,
y hacer de modo que tu angustia santa
se te vuelva alegría todo el tiempo!

Mujer, en el secreto de tu carne
es mi destino el que se esta cumpliendo;
y por eso sonrío a tu sonrisa
y sufro sin querer tu sufrimiento.

Y soy como un pastor ante su tierra
-que mi tierra es tu cuerpo-;
pastor que canta o que en la plaga llora
con los brazos abiertos!

Ah, poco a poco, como un niño triste,
de extraño mal me moriré en silencio,
si lo que llevas, que es mi propia viña,
te lo destruye el viento.

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