AÍDA CARTAGENA PORTALATIN



Moca, 1918-Sto.Domingo - República Dominicana, 1994


UNA MUJER ESTÁ SOLA

Una mujer está sola. Sola con su estatura.

Con los ojos abiertos. Con los brazos abiertos.
Con el corazón abierto como un silencio ancho.

Espera en la desesperada y desesperante noche
sin perder la esperanza.
Piensa que está en el bajel almirante
con la luz más triste de la creación.
Ya izó velas y se dejó llevar por el viento del 

Norte
con la figura acelerada ante los ojos del amor.

Una mujer está sola. Sujetando con sus sueños 

sus sueños,
los sueños que le restan y todo el cielo de Antillas.
Seria y callada frente al mundo que es una 

piedra humana,
móvil, a la deriva, perdido el sentido
de la palabra propia, de su palabra inútil.


Una mujer está sola. Piensa que ahora todo es nada
y nadie dice nada de la fiesta o el luto
de la sangre que salta, de la sangre que corre,
de la sangre que gesta o muere en la muerte.


Nadie se adelanta ofreciéndole un traje
para vestir una voz que desnuda solloza 

deletreándose.


Una mujer está sola. Siente, y su verdad 

se ahoga
en pensamientos que traducen lo hermoso de 

la rosa,
de la estrella, del amor, del hombre y de Dios.

ESTACIÓN DEL CANTO 

PARA que luego se hable por los hombres 
puesto que escuchan, y hay otra razón 
que me induce a lo íntimo, 
quiero hacer algo a fin de despertar r al huésped 
en esta anochecida. 

No estará demás que le haga oír el coro 
que encierra la infinita vanidad del poeta. 
Toda ella se hincha con los cantos 
y aparece dispuesta para buscar el trébol 
que ha de traer el amor 
y la noche estirada con su olor a lucero. 
Y sé, y es también saber de amor y de sueños, 
que los tallos se rompen y abren nuevos brotes, 
y que las estrellas son cruces de esperanza 
en el cementerio del cielo. 

Para que luego se hable y se repita 
se torna niña el agua 
y saltan los silencios con sus cuerpos desnudos, 
y nace libre el canto que yo dejo sin nombre. 
Ahora que no cesa de renovar su luz 
y preludia y vaticina y tiene el anhelo 
de las conciliaciones, 
ahora que canta como canta el hombre en 
…………………………………………………….. estado de fe, 
será mi alabanza una caja de ángeles 
sorprendiendo la vida, 
acunando los arboles y los desheredados 
………………………………………… caminos del olvido. 

RECHAZO DE TU VOZ 

CALLA esa voz que desvela los huesos 
en la íntima noche, 
quemazón en la sangre que edifica mi cuerpo. 

Llanto-mujer el mío reventado en un canto. 
desato mi voz para cubrirlo todo. 
es intacto el sonido que silba entre mis torres. 

Corredora del cuerpo, severa, invertebrada, 
voz que busca con sed abrevar en mi corteza, 
tiéndete sobre nombres, pero deja mi nombre 
buscar sus propias letras. 

Aparta tu voz que derrumba mi ventana. 
que mi ventana caiga solo sobre la fértil 
y creciente pena del agua hollada. 

Aparta tu voz. Voy a reconstruir mi provincia 
y será una isla de recuerdos. Tengo para salvarme 
un pasaporte que señala el camino del ángel. 
Todo porque existe un pueblo en mi pecho, 
un pueblo precipitado como la sed, que 
………………………………………………. espanta tu voz 
y la rechaza en ceniza. 

¡Mira voz, una voz única, clausurándolo todo! 

MENSAJE 

PROBABLEMENTE, Franklin. 
Probablemente, Alberto. 
Probablemente, Manuel. 
Probablemente, Antonio. 

Probablemente, este sea el gesto 
de las inquietudes que encadenan 
o algo mucho más que los levantamientos, 
y todo sucediera sin la intención 
de escribir o de vivir. 

DE ENTERO CUERPO 

HUNDIDA en la sangre sin motivo 
raíz al aire como ceiba anciana 
o arbusto hoyando el muro que te viste. 

Así tú me veras de entero cuerpo 
sumergida en tu savia, Poesía, 
buscando el tema que motiva 
lo que te hace eterna: 
vida angustiada o catedral, 
agua que rompe, 
nube de fuego, 
rosa y amor, 
o el paraíso perdido donde habita 
el último sentido de la vida. 

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