NICHITA STANESCU

Ploieşti - Rumania, 1933 - Bucarest, 1983


QUÉ BUENO QUE EXISTAS

Me sucede en la vida,
entonces, la felicidad que me brota
es más fuerte que yo y que mis huesos
que haces estallar en un abrazo
de dolor y maravilla.
Hablemos, digámonos palabras
aguzadas como el cristal de un cincel
que separa al río helado de su cálido delta,
al día de la noche, al basalto del basalto.
Lánzame felicidad contra el cielo,
mi sien se golpee en las estrellas,
mi mundo prolongado e infinito
transforma en columna o algo
mucho más alto y más urgente.
¡Qué bueno que existas, qué asombro existir!
Dos canciones somos, que se entremezclan,
dos colores, somos, que nunca antes se vieran:
uno, lo profundo de la tierra
y el otro, lo celeste, casi en jirones,
trenzados ambos en una lucha sin cuartel:
lo maravilloso que eres, el azar que soy.

(Versión: S. Teillier y Miguel Ruiz)
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