EMIL BOTTA

Adjud, 1911–  Buchares Rumania, 1977



MIS LEYENDAS

Yo sólo te hice, Noche,
musa patética, doloroso amor:
y hondo te forjé,
para sosegar mi sed de ser pereciendo.

¡Yo sólo te hice, selva de jade!
Tú, mirlo lírico, mi ídolo,
eres de veras como te soñé,
mi dulce frenesí, arco en el cielo para siempre.

El mar, los mástiles, los cuervos marinos
y las orillas de las lunarias Lusitanas
todo eso son mis leyendas, mi espejismo.

No busques demasiado lejos la razón de las estrellas,
como, por ejemplo, desde el cenit hasta al nadir.
Sería mejor que Betelgeuse te diga, o Altaír
y la virgen luna, ella misma,
que las enciende
magnificas, cada noche,
te diga.

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