WERNER ASPENTRÖM


Norrbärke-Suecia, 1918-1997

ORUGA MEDIDORA

Me asomo a mi hoja de cerezo
y oteo hacia mi eternidad:
hoy la eternidad es algo demasiado grande,
demasiado azúl y kilométrico.
Creo que voy a quedarme en mi hoja
midiendo mi verde hoja de cerezo.

EL AMOR Y LA MUERTE

Sucede. El bosque permite que suceda.
Las hojas amarillean y caen.
Es así. Remolinos de viento se las llevan.
También se nos llevan a nosotros. Es así.
Yo no puedo cambiarlo.
Los saltos de la cabra montés
de saliente en saliente –el último,
mal calculado, ¿quién intervendrá?
Jamás oí al bosque reclamar
sus hojas amarillas. El viento se las lleva.
Es así.
Pide algo que yo pueda darte: besos,
un abrigo de invierno nuevo, sinceridad.
Pídeme sinceridad.
El que susurra en tu reluctante oído
no es Dios, 
es tu viejo osito de trapo,
es el recuerdo de la abuela y la eternidad
ajo un tilo envuelto en el zumbido de los abejorros.
Lo que me persigue día y noche 
no son los demonios,
sino la muerte más vulgar: la mía.
Sobre nosotros dos ningún Eurípides
escribirá una tragedia.
Nuestro amor fue imperfecto,
pero al ser arrastrados por el viento
nuestras manos todavía se buscarán mutuamente.
Caen las hojas al suelo.
Lo que para algunos es un bello camino
es para otros un vómito de sangre.
Sobre la alfombra roja pone el ciervo
la pezuña y la liebre la pata.
Juntos amamos el árbol,
pero el árbol nos deja vivir,
nos deja morir. Es así.
Yo no puedo cambiarlo.
Es así.

SOBRE COSAS ASÍ
No es la energía nuclear como tal
ni tampoco el problema de los residuos en sí
ni los expertos técnicos como tales
ni las garantías de los administradores de que 
los constructores saben en qué se han metido
y pueden-deben-deberían poder sacarnos de eso
si la campana comienza a repicar
y una cosa así puediese de alguna manera ocurrir.
No es eso, no es eso.
Es la política paulatina como tal
camino de la locura totalmente desarrollada como tal.

LA SARDINA EN EL METRO
No quiero lavarme con ese jabón.
No quiero lavarme los dientes con esa pasta dentrífica.
No quiero dormir en ese sofá cama.
No me hace ninguna falta ese papel higiénico.
No me interesa esa póliza de seguros.
No tengo la menor intención de cambiar de marca de cigarrillos.
No tengo ninguna gana de ver esa película.
Me niego a bajarme en Skärholmen.


La sardina quiere que se abra la lata hacia el mar.
LA SARDINA EN EL METRO

Traducción: Francisco Uriz
http://www.casadeltraductor.com/cuadernosdepoesia/poemas/index.php?id=7&t=0
http://apologadelaluz-jorgeespina.blogspot.com/2011/09/werner-aspenstrom-poemas.html

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