J.R.R. TOLKIEN


Inglaterra, 1892-1973

NO SIEMPRE LO QUE RESPLANDECE ES ORO 

No siempre resplandece lo que es oro, 
ni siempre van perdidos los que vagan; 
no muere lo que es viejo y vigoroso, 
ni llega a raíz profunda fresca escarcha. 

Habrá de las cenizas otro fuego, 
y luz florecerá de entre las sombras; 
será la espada rota hecha de nuevo, 
y al rey será devuelta la corona. 

CANCIÓN DE CAMINANTES

En el hogar rojo es el fuego 
y resguardado aguarda el lecho; 
mas nuestros pies no están cansados, 
quizá una roca, tal vez un árbol, 
que nadie ha visto sino nosotros, 
tras un recodo surjan de pronto. 
Árbol y flor, hoja y herbaje, 
¡dejad que pasen, dejad que pasen! 
Colina y agua bajo los cielos, 
¡corred, pasemos, corred, pasemos! 

Tras el recodo tal vez esperan 
nuevos caminos, puertas secretas, 
y aunque pasemos casi de largo 
tal vez mañana aquí volvamos 
tomando aquellas sendas ocultas 
que van al Sol o hacia la Luna. 
Manzana, espino, nuez y ciruela, 
¡dejad se pierdan, dejad se pierdan! 
Arena y roca, lago y cañada, 
¡que bien os vaya, que bien os vaya! 

El mundo al frente, la casa atrás, 
y muchas sendas que transitar 
entre las sombras hasta el ocaso, 
hasta que brillen todos los astros. 
Vamos del mundo, volved a casa, 
hacia el hogar, hacia la cama. 
Niebla y crepúsculo, sombras y nubes, 
¡dejad se esfumen, dejad se esfumen! 
Lámpara y fuego, carne y hogaza. 
¡Luego a la cama, luego a la cama! 

* * * 
¡Ho! ¡Ho! ¡Ho! voy a la botella 
para ahogar las malas penas. 
Vientos y lluvias pueden haber, 
y también mucho por recorrer, 
mas soñaré al pie de un árbol, 
viendo a las nubes ir en lo alto. 

EL CAMINO SIGUE Y SIGUE

El Camino sigue y sigue, 
de la puerta en que ha empezado. 
Mi deber hoy es seguirle, 
pues muy lejos ha marchado; 
fatigado he de avanzar 
hasta algún mayor camino, 
do más sendas he de hallar. 
¿Y de ahí? no se decirlo. 

CANCION DEL BAÑO
¡Cantemos, oh al baño, que el día ya se acaba, 
y el barro y el cansancio van yéndose en el agua! 
¡Cuan bobo es aquel, que no se une a cantar 
que el agua bien caliente es algo de alabar! 

¡Oíd cuan dulce es la lluvia que ha llegado, 
y aquel delgado arroyo que al valle va bajando! 
Mas ni la lluvia fría, ni el agua murmurante 
serán como lo es esta, que cae bien humeante. 

Si es menester podemos verter agua más fresca, 
y darles alegría a las gargantas secas, 
mas es mejor cerveza, si de beber hay ganas, 
y el agua hacer correr caliente por la espalda. 

¡Cuan bella es el agua que salta hacia el cielo 
desde una fuente blanca de piedra en el suelo; 
mas oíd, debéis saber que aquello no es igual 
al gozo de mis pies cantando al chapotear! 

AL HOMBRE DE LA LUNA SE LE HIZO UN TANTO TARDE
Existe una taberna antigua 
al pie de un altozano, 
y allí hay cerveza tan oscura 
que un día el Hombre de la Luna 
bajó a tomar un trago. 

Allí hay un gato borrachín 
que en el violín es ducho. 
Y su arco sube, baja y va 
gimiendo allí, siseando allá, 
chirriando cual serrucho. 

Un perro tiene el posadero 
bromista y muy risueño. 
Si un chiste cuenta algún cliente 
la oreja alza y ríe fuerte, 
saltando por el suelo. 

Y hay una vaca allí también 
altiva como reina, 
que con la música enloquece, 
agita el rabo y se estremece 
y danza por la hierba. 

Los platos ¡oh!, de plata son 
igual que las cucharas. 
Para el domingo un juego bueno 
la víspera, con todo esmero 
se limpia y abrillanta. 

Bebía el Hombre de la Luna 
y a aullar comienza el gato. 
El perro el rabo se cazaba, 
bailaba el plato y la cuchara, 
la vaca va saltando. 

El Hombre va, que empina el codo, 
rodando de la silla, 
durmió soñando con cerveza. 
Mas se apagaban las estrellas 
y el alba aparecía. 

Y al gato el posadero dijo: 
«Relinchan muy ansiosos 
los blancos potros de la Luna, 
pues su amo ronca sin angustia 
y el sol saldrá bien pronto» 

Y jiga-jiga toca el gato, 
que a muertos levantara 
chirriando y serruchando aprisa. 
El dueño al Hombre sacudía: 
«Ya son las tres pasadas» 

Y con el Hombre hasta la Luna 
que van por la lomada. 
Detrás los potros galopando, 
huyó con la cuchara un plato, 
saltando va la vaca. 

Más rápido que va el violín 
y da un rugido el perro, 
la vaca y potros de cabeza, 
los huéspedes los lechos dejan 
y bailan por el piso. 

¡Y ahí va la cuerda del violín! 
de risa ahulla el perro, 
la vaca da a la Luna un salto, 
y la cuchara con el plato 
veloces va huyendo. 

Rodó la Luna, y al partir 
el sol siguió al alba. 
Mas ¡sorprendida se quedó, 
pues todos cuando se asomó 
se fueron a la cama! 

DÓNDE ESTÁN CABALLO Y JINETE
¿Dónde están caballo y jinete? ¿Dónde el tronar de aquel cuerno? 
¿Dónde está el yelmo y la coraza, y el suave cabello al viento? 
¿Dónde está la mano en el arpa? ¿Qué fue del fulgor del fuego? 
¿Dónde primavera y cosecha, dónde la espiga creciendo?

Pasaron, cual lluvia en lo alto, cual viento en los prados. 
En las sombras tras las colinas el día cae al ocaso. 
¿Quién guardará el humo oloroso del leño que se ha quemado, 
o verá los años fugaces del mar azul retornando? 


¿Y? 
Ok. no son muy buenos, y todavía me queda harto... 
Un útilmo verso para despedir: 

¡Eh, dol, alegre dol! ¡eh, dale a un buen don dilo! 
¡eh, dale a un don! ¡da un brico! ¡al sauce da un fal lilo! 
¡Tom Bom, alegre Tom, feliz Tom Bombadilo! 

http://www.taringa.net/posts/arte/6171971/Algunos-Poemas-de-J-R-R-Tolkien-traduccion-propia.html

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