POETAS BELGAS


1.      ALBERT BONTRIDDER
2.      ALBERT GIRAUD
3.      ALBERT MOCKEL
4.      ANDRÉ DOMS
5.      ANDRE SCHMITZ
6.      ARMAND BERNIER
7.      CHARLES VAN LERBERGHE
8.      EDMOND VANDERCAMMEN
9.      EMILE VERHAEREN
10.  FERNAND SEVERIN
11.  GEO LIBBRECHT
12.  GEO NORGE
13.  GEORGES RODENBACH
14.  GUIDO GEZELLE
15.  GUST GILS
16.  HENRI MICHAUX
17.  HERMAN DE CONINCK
18.  HUBERT VAN HERREWEGHEN
19.  HUGO CLAUS
20.  IWAN GILKIN
21.  JACQUES BREL
22.  LILIANE WOUTERS
23.  MARCEL LECOMTE
24.  MARGUERITE YOURCENAR
25.  MAURICE MAETERLINK
26.  PIERRE LOUYS
27.  PIERRE-YVES SOUCY
28.  PROSPERVAN LANGENDONCK
29.  WILLIAM CLIFF




JACQUES BREL


"El humor es la forma más sana de lucidez"
Jacques Brel

Schaerbeek- Bélgica, 1929-París, 1978

CUANDO NO HAY MÁS QUE AMOR


Cuando no hay más que amor

Para ofrecerse en reparto


En el día del gran viaje

Que es nuestro gran amor

Cuando no hay más que amor

Mi amor tú y yo

Para que estallen de alegría

cada hora y cada día

Cuando no hay más que amor
Para vivir nuestras promesas
Sin ninguna otra riqueza
Que la de creer en él siempre
Cuando no hay más que amor
Para amueblar con maravillas
Y cubrir de sol
la fealdad de los arrabales
Cuando no hay más que amor
como única razón
como única canción
y único auxilio

Cuando no hay más que amor
para vestir de madrugada
A pobres y malandrines
Con abrigos de terciopelo
Cuando no hay más que amor
Para ofrecer como plegaria
por los males de la tierra
cual simple trovador
Cuando no hay más que amor
Para ofrecer a aquellos
Cuyo único combate
Es buscar el día
Cuando no hay más que amor
Para trazar un camino
Y forzar el destino
En cada encrucijada
Cuando no hay más que amor
Para hablar a los cañones
Y nada más que una canción
Para convencer a un tambor

Entonces sin tener nada
Más que la fuerza de amar
Tendremos en nuestras manos
Amigos el mundo entero

YO NO SÉ

Yo no sé porqué la lluvia
Deja allá arriba sus oropeles
Que son las pesadas nubes grises
Para acostarse sobre nuestras laderas
Yo no sé porqué el viento
Se divierte en las mañanas claras
propalando risas de niños
débiles carillones del invierno
Yo no sé nada de esto
Pero sé que te amo todavía

Yo no sé porqué la carretera
Que me empuja hacia la ciudad
Tiene el olor insulso de los fracasos
de álamo en álamo
Yo no sé porqué el velo
De niebla helada que me escolta
Me hace pensar en catedrales
Donde se llora por los amores muertos
Yo no sé nada de esto
Pero sé que te amo todavía

Yo no sé porqué la ciudad
Me abre sus murallas de suburbios
Para dejarme deslizar frágil
Bajo la lluvia entre sus amores
Yo no sé porque esa gente
Para mejor celebrar mi derrota
Tiene la nariz pegada a las ventanas
Yo no sé nada de esto
Pero sé que te amo todavía

Yo no sé porque esas calles
Se abren ante mí una a una
Vírgenes y frías frías y desnudas
nada más que mis pasos y sin luna
Yo no sé porqué la noche
Tocándome como a una guitarra
Me ha forzado a venir aquí
Para llorar ante esta estación
Yo no sé nada de esto
Pero sé que te amo todavía

Yo no sé a qué hora parte
Ese triste tren para Amsterdam
Que una pareja debe tomar esta noche
Una pareja en la que tú eres la mujer
Y yo no sé para qué puerto
Parte de Amsterdam ese gran navío
Que rompe mi corazón y mi cuerpo
Nuestro amor y mi porvenir
Yo no sé nada de esto
Pero sé que te amo todavía
Pero sé que te amo todavía

LA TERNURA

Por un poco de ternura
Daría los diamantes
Que el diablo acaricia
En mis cofres de plata.
Por qué crees tu la bella
Que los marinos en el puerto
Vacían sus escarcelas
Para ofrecer tesoros
A falsas princesas.
Por un poco de ternura.

Por un poco de ternura
Yo cambiaría de rostro
Cambiaría de ebriedad
Cambiaría de idioma.
Por qué crees tu la bella
Que en la cumbre de sus cantos
Emperadores y trovadores
Abandonan con frecuencia
Poderes y riquezas.
Por un poco de ternura.

Por un poco de ternura
Te ofrecería el tiempo
Que queda de juventud
En el verano que termina.
Por qué crees tu la bella
Que asciende mi canción
Hacia el encaje claro
Que danza sobre tu frente
Inclinado hacia mi angustia.
Por un poco de ternura.

EL PRÓXIMO AMOR

Por mas que se haga, por mas que se diga
Que un hombre prevenido vale por dos
Por mas que se haga, por mas que se diga
Sienta bien estar enamorado
Yo se, yo se que este próximo amor
Será para mí la próxima derrota
Yo se ya al empezar la fiesta
La hoja muerta que será el amanecer
Yo se, yo sé sin saber tu nombre
Que seré tu próxima captura
Yo se ya que es por su murmullo
Que los estanques ponen los ríos en prisión.

Pero por mas que se haga, por mas que se diga
Que un hombre prevenido vale por dos
Por mas que se haga, por mas que se diga
Sienta bien estar enamorado
Yo se, yo se que este próximo amor
No vivirá hasta el próximo verano
Yo se ya que el tiempo de los besos
Para dos caminos no dura más que una encrucijada
Yo se, yo se que esta próxima felicidad
Será para mí la próxima de las guerras
Yo se ya esa horrible oración
Que hay que llorar cuando el otro es el vencedor.

Pero por mas que se haga, por mas que se diga
Que un hombre prevenido vale por dos
Por mas que se haga, por mas que se diga
Sienta bien estar enamorado
Yo se, yo se que este próximo amor
Será para nosotros vivir un nuevo reino
Del que creeremos ambos llevar cadenas
Del que creeremos que el otro tiene el terciopelo
Yo se, yo se que mi tierna debilidad
Hará de nosotros buques enemigos
Pero mi corazón sabe de buques enemigos
Partiendo juntos a pescar ternura.

Porque por mas que se haga, por mas que se diga
Que un hombre prevenido vale por dos
Por mas que se haga, por mas que se diga
Sienta bien estar enamorado.

Versión de Consuelo Lago Collado

VIVIR DE PIE

He aquí que uno se esconde
Cuando se levanta el viento
Por miedo a que nos empuje
Hacia combates demasiado rudos
He aquí que uno se esconde
En cada amor naciente
Que nos dice tras el anterior
Yo soy la certidumbre
He aquí que uno se esconde
Que nuestra sombra un instante
Para mejor huir de la inquietud
Sea la sombra de un niño
La sombra de las costumbres
Que plantaron en nosotros
Cuando teníamos veinte años

¿Será imposible vivir de pie?

He aquí que uno se arrodilla
Por estar medio caído
Bajo el increíble peso
De nuestras cruces ilusorias
He aquí que uno se arrodilla
Y ya vuelto a caer
Por haber sido grande
El espacio de un espejo
He aquí que uno se arrodilla
Mientras nuestra esperanza
Se limita a rezar
Mientras es demasiado tarde
Que ya no se puede ganar
En todas esas citas
A las que hemos faltado

¿Será imposible vivir de pie? 

He aquí que uno se acuesta
Por el mínimo amorcillo
Por la mínima florecilla
A la que se dice "siempre"
He aquí que uno se acuesta
Para mejor perder la cabeza
Para mejor quemar el hastío
En reflejos de amor
He aquí que uno se acuesta
Por el deseo de que se detenga
De prolongar el día
Para mejor hacer la corte
A la muerte que se apresta
Para ser hasta el final
Nuestra propia derrota

¿Será imposible vivir de pie?

NO OLVIDAMOS NADA

No olvidamos nada de nada
No olvidamos nada en absoluto
No olvidamos nada de nada
Nos acostumbramos eso es todo

Ni esas partidas ni esos buques
Ni esos viajes que nos zozobran
De paisajes en paisajes
Y de rostro en rostro
Ni todos esos puertos, ni todos esos bares
Ni todos esos caza-cucharachas
Donde uno espera el amanecer gris
en el cine de su whisky.

Ni todo eso, ni nada en el mundo
No sabe hacernos olvidar
No puede hacernos olvidar
Que tan cierto como que la tierra es redonda
No olvidamos nada de nada
No olvidamos nada en absoluto
No olvidamos nada de nada
Nos acostumbramos eso es todo.

Ni esos jamás, ni esos siempre
Ni esos te quiero, ni esos amores
Que perseguimos a través del corazón
De gris en gris de llanto en llanto
Ni esos brazos blancos de una sola noche
Collar de mujer para nuestro aburrimiento
Que deshacemos en la madrugada
Por promesas de volver.

Ni todo eso, ni nada en el mundo
No sabe hacernos olvidar
No puede hacernos olvidar
Que tan cierto como que la tierra es redonda
No olvidamos nada de nada
No olvidamos nada en absoluto
No olvidamos nada de nada
Nos acostumbramos eso es todo.

Ni siquiera ese tiempo donde habría hecho
Mil canciones de mis pesares
Ni siquiera ese tiempo donde mis recuerdos
Tomarán mis arrugas por una sonrisa
Ni esa gran cama donde mis remordimientos
Tienen cita con la muerte
Ni esa gran cama que deseo
En ciertos días como una fiesta.

Ni todo eso, ni nada en el mundo
Sabe hacernos olvidar
Puede hacernos olvidar
Que tan cierto como que la tierra es redonda
No olvidamos nada de nada
No olvidamos nada en absoluto
No olvidamos nada de nada
Nos acostumbramos eso es todo.


Versión de Consuelo Lago Collado

Jacques Romain Georges Brel, conocido artísticamente como Jacques Brel, fue un cantante belga francófono y, al mismo tiempo, actor y cineasta. Sus canciones son reconocidas por la poesía y honestidad de sus letras. Tal vez su canción más internacional sea Ne me quitte pas (1959). 

En 1973 lo abandonó todo y se retiró a las Islas Marquesas, en la Polinesia Francesa, donde se dedicaría a navegar en su veleroAskoy y a pilotar un bimotor que utilizaría como avión-taxi para ayudar a los habitantes de las islas. Allí permaneció hasta 1977, cuando volvió a París y grabó su muy bien recibido último disco, en unas condiciones de salud muy difíciles. La canción Les Marquises que cierra el álbum sólo se pudo grabar una vez. Al acabar la grabación, regresó a la Polinesia.
Brel murió de cáncer de pulmón en París en octubre de 1978 y fue enterrado en AtuonaHiva OaIslas Marquesas, en la Polinesia Francesa, a pocos metros de la tumba del pintor Paul Gauguin.
En diciembre de 2005, el público de la RTBF (la radio-televisión pública francófona belga) le eligió como el belga más importante de todos los tiempos.

WILLIAM CLIFF



Gembloux-Bélgica, 1940 


Cierto es la misma hora que ayer

pero mi estado de ánimo ya no es el mismo


y si la luna vuelve a entrar a través
de ramas de abedul su fulgor pálido
si una vez más el ángelus viene con su cantinela
implacable en su rostro de reproche
ya no siento las fuerzas necesarias
para arrancar a la Nada que me
domina ¡así que en pie! ¡cálcemonos de nuevo
y salgamos a ver cómo viven los otros!
———————
Si quiero enderezar mi caja torácica
me haría falta un corazón más fuerte
y el mío está cansado esto se explica
por carreras sin fin todo el trabajo
que oí debía hacerme fe-
liz finalmente en esta tierra
esta caja torácica no puede practicar
un enderezamiento que le vendría bien
porque mi corazón está harto de estar
en esta tierra exhausto para nada.

http://apocalipticoahora.wrdpress.com/2012/08/07/dos-poemas-de-william-cliff/


William Acantilado (nombre real Andre Imberechts) es un poeta belga de lengua francesa , nacido en Gembloux el 27 de  diciembre  1940 . Sus poemas tienen la oportunidad de ser identificados rápidamente por Raymond Queneau , y será publicado sistemáticamente por Gallimard hasta 1986. Rindió homenaje a su compatriotaConrad Detrez en 1990.
Por lo demás, se mantiene en Bruselas en un poeta de vivienda bajo el techo, donde se escapa a viajar con frecuencia, primero en Europa y luego a Asia y América. Estos viajes, que será el tema de las colecciones de América y en el Este , dará nueva vida a su obra. Hasta que los poemas eran qu'évocations y réévocations citas "sitios de cruising gay." Introduzca el tercer mundo, el océano ... Acantilado cuestionó la presencia del otro.
El estilo de William Cliff enfrentamientos (la mente sin duda) en la poesía francesa de su tiempo. Se encuentra en Queneau, a continuación, o en los poemas de Georges Perros . O en Jean Genet o Charles Péguy . Entre los autores que siguen, sólo hacia Michel Houellebecq están pensando. Aunque el enfoque es muy diferente: si Houellebecq escribió desilusión como un "poeta del domingo", que a veces lleva a la necesidad de expresar su lugar en el mundo, los acantilados con sus grandes alumni Edad Media (cita como modelos de Marguerite Navarra , Carlos de Orleans , pero su existencia es más bien la de François Villon ). 

MARGUERITE YOURCENAR

"El amor y la locura son los motores que hacen andar la vida"
Marguerite Yourcenar
Bruselas, Bélgica, 1903 – Bar Harbor, Mount Desert Island, Maine, Estados Unidos, 1987





TU NOMBRE

Tu nombre que te fue dado por tu madre,
Tu nombre que se derrama en mi amarga garganta
Como una venenosa gota de miel.
Tu nombre que grité bajo cada cielo
Y llorado en todos los lechos;
Tu nombre que leo
En filigrana en todas las páginas de mi infortunio.
Tu nombre claro como el llanto
Vertido en nosotros por uno de los Angeles.
Tu nombre, como un bello niño desnudo que se revolcó en todos los fangos;
Tu nombre, que me magulla la boca.
Tu nombre con quien me acuesto
Como con un talismán;
Tu nombre como la sentencia que me condena al destierro.
Tu nombre que gimoteo como una mendiga que continuaría
sus lamentos a las puertas de una ciudad en llamas;
Tu nombre donde se han posado como moscas tantas habladurías infames;
Tu nombre, que las gentes pronuncian como si fuese el de un recién llegado
Tu nombre, X del desconocido
Que eres tu mismo.
Tu nombre de bautismo
Inscripto sobre los registros negros del Diablo y sobre el libro de oro de Dios.
Tu nombre que nada me hará desaprender;
Tu nombre, que es junto a tu recuerdo la sola cosa que tu no puedas recobrarme,
Porque cualquiera puede proferirlo bajo el cielo azul;
Tu nombre, del cual cada letra es uno de los clavos de mi pasión;
Tu nombre, el único del que me recordaré la mañana de la Resurrección.


“Ton Nom” de Marguerite Yourcenar, 1936. 

Traducción ©Carlos Alvarado, 2009


EL POEMA DEL YUGO


Las mujeres de mi país llevan sobre los hombros un yugo;

Su corazón pesado y lento oscila entre esos dos polos;

A cada paso, dos grandes baldes de leche chocan

Uno con otro contra sus rodillas;

El alma materna de las vacas, la espuma del pasto masticado,

Brotan en olas nauseosas dulces.

Soy igual que la sirvienta de la granja;

A lo largo del dolor me avanzo de un paso firme;

El balde del lado izquierdo está lleno de sangre;
Puedes beber y saciarte de ese pujante jugo.
El balde del lado derecho está lleno de hielo;
Puedes inclinarte y contemplar tu rostro laso.
Así voy entre mi destino y mi suerte,
Entre mi sangre caliente y líquida y mi amor límpido muerto.
Y cuando esté segura que ni espejo ni bebida
Pueden ya distraer o sosegar tu corazón salvaje,
No quebraré el espejo resignado,
No volcaré el balde donde sangró toda mi vida.
Iré llevando mi balde de sangre en la noche negra
Allí donde están los muertos que en él a beber vendrán.
Iré donde están las olas con mi balde de hielo;
El breve gemido de la orilla será menos dulce que mi llanto;
Un rostro pálido grande se asomará a la duna
Y ese espejo, que ya no quieres, reflejará la faz calma de la luna.


Versión de Silvia Barón-Supervielle

ERÓTICO

Tú la avispa y yo la rosa;
Tú el mar, yo la escollera;
En la creciente radiosa
Tú el Fénix, yo la hoguera.
Tú el Narciso y yo la fuente,
En mis ojos tú brillando;
Tú el río y yo el puente;
Yo la onda en mí nadando.
Y tú el sol y la sal
Y en los labios el caudal
Del rumor meciendo el juego.
Yo el pájaro y el cielo

FIRME PROPÓSITO


Ni ampararse del día bajo el árbol de nieblas,
Ni morder el verano en las frutas dormido,
Ni besar en los labios lentos de tinieblas
Al muerto evaporado y vano de haber sido.


Ni penetrar el centro del álgebra frío,
Ni en el vacío clavar la máscara infinita.
Ni sembrar el olvido en el glorioso río
Y derramar la nada en la tumba bendita.


Ni rozar, Amor mío, tu boca entregada,
Ni su deseo quemar sin la llama esperada,
Ni arrastrar en el cuerpo rendido la herida.


Ni rezar con las manos juntas de la pena,
Pero traer consigo en la noche serena
El hondo corazón donde sangró la vida.


Versión de Silvia Barón-Supervielle

Marguerite Cleenewerck de Crayencour, conocida como Marguerite Yourcenar (primero pseudónimo y luego de nacionalizarse, nombre oficial), fue una novelistapoetisadramaturga y traductora francesa nacionalizada estadounidense en 1947. Yourcenar vivió la mayor parte de su vida en su casa Petite Plaisance, en Mount Desert Island, en el estado de Maine, y sus restos descansan en la misma isla junto a los de la compañera de toda su vida Grace Frick, en una sencilla tumba en el Brookside Cemetery de Somesville. La casa de ambas es ahora un museo dedicado a su memoria, abierto al público durante los veranos.
Legó sus archivos personales y literarios a la Harvard University de Cambridge. En su Houghton Library pueden ser consultados libremente miles de cartas, fotografías y manuscritos (cf. Marguerite Yourcenar additional papers: Guide), excepto algunos documentos, que quedarán liberados en 2057. En Bruselas, su ciudad natal, existe también, desde 1989, el CIDMY: Centre International de Documentation Marguerite Yourcenar, que atesora numerosos fondos gráficos y escritos y ofrece información puntual sobre actividades y publicaciones relacionadas con la afamada autora.