ROBERTO SÁNCHEZ OCAMPO (SANDRO)

Banfield, Buenos Aires-Argentina, 1945-Mendoza, 2010

¡CUÁNTO TE AMO POR DIOS! 


¡Cuánto te amo por Dios, cómo te amo!
Y en éste crimen de dos, soy inocente
Fue el amor el que hizo ese disparo
Que me dio en el corazón al conocerte
Tu corazón y el mío (dos gorriones)
Que volaban por cielos diferentes,
Jugando a hacer piruetas al destino,
Recibimos el disparo sorprendente
En el pecho no fue, fue en el alma
Allí donde el corazón no tiene mando,
Confusión, pasión, dulzura inaugurada
Y la piel tan caliente y palpitando
¡Cuánto te amo por Dios, cómo te amo!
Te amo más allá de tu ternura y tu calor,
Te amo entre tu ausencia y tu presencia, mi amor
¡Por Dios tanto te amo! ¡Te amo hasta el dolor!

TUS OJOS...MIS OJOS 


Tengo tus ojos, devuélveme los míos
El cambio no me ha sido favorable
Tus ojos llenos de luz me enceguecieron
Como un hierro candente insoportable.
Saber que estás allí, sin poder verte
Oír tu voz y no poder tocarte
Soñando con abrazos nunca dados,
Imaginando el momento de besarte.
Besarte suavemente en el comienzo
Y así los labios se irán reconociendo
Rememorando quizá que, en otra vida
Fuimos amantes y hoy estamos renaciendo.
Te seguiré besando ciegamente
Con mis labios, mi piel, el alma toda
Pero necesito distinguir lo que sucede
Realidad o delirio, o fantasía castradora.
Devuélveme los ojos, por Dios te lo suplico
Me es imposible vivir de ésta manera
Necesito los ojos para verte
Y amarte en ésta vida...y la que espera.

¿SABES QUE TENGO AQUÍ EN ESTAS MANOS? 


¿Sabes que tengo aquí, en éstas manos? 
Un nuevo amanecer, la rosa fresca 
La noche del amor, luna y estrellas 
Y un pecado a estrenar...cuando apetezcas. 
¿Sabes que tengo aquí, en éstas manos? 
La marca de los clavos y la muerte 
La unión al mas allá, el padrenuestro 
Y el sabor de los panes y los peces. 
¿Sabes que tengo aquí, en éstas manos? 
¡Un rayo de tu luz! ¡ La buena suerte! 
Si las abro hacia ti, tengo la vida 
Si las cierro sin ti...tengo la muerte. 
¿Sabes que tengo aquí, en éstas manos? 
El poema de amor jamás escrito 
Si pudiera...en tu piel te dejaría 
Dos palabras, no más...¡te necesito! 

ME GUSTARÍA SER 


Me gustaría estar junto a tu puerta
Sabiendo que saldrás para encontrarme
Mirarte tiernamente y en silencio
Saber que lo que harás...es abrazarme.
Me gustaría ser como tu sombra
Seguirte a todas partes, donde sea
Saber que cosas haces, o que dices
Y estar muy junto a ti...sin que me veas.
Quisiera ser tu piel y estar seguro
Que nadie te acaricia entre las sombras
Y ser como en la magia de los cuentos
Que puedo estar en ti ...¡cuando me nombras!
Me gustaría ser, sólo tu aliento
Para saber que estoy en ti cuando respiras
Y a Dios agradecer el privilegio
Que precises de mí...¡para estar viva!

LA TEMPESTAD 


Tu amor es una tempestad que desatada 
Amenaza con hundir mi barco, el más preciado 
Aquel, lleno de historia, de glorias y batallas 
Que fui ganando donde jamás había pensado. 
Tu amor es una tempestad que arrasa todo 
Me desgarra las velas, las hace mil añicos 
Me aniquila la pequeña esperanza que alimento 
De volver a timonear, yo con rumbo a mi destino. 
Y me veo aferrado a un timón que no responde 
A ninguna maniobra de escapada 
No existen puertos, bahías o ensenadas 
Donde pueda esconder a mi nave acorralada. 
Tu primer golpe de mar, fue sólo un beso 
Como anunciando lo que ocurriría 
No lo supe entrever...fue mi desgracia 
Pero algo corrió por mi piel, como una profecía. 
Después llegó el trueno anticipando 
Todo aquello misterioso que vendría 
Donde el hombre y el mar se secreteaban 
Negociando por la muerte y por la vida. 
Tu amor es una tempestad que no renuncia 
A devolverme a la vida, amor mío, 
Ya pasó el temporal y negociando... 
Con destino hacia tu amor, va mi navío. 

PEREGRINOS

Como el camino de los peregrinos
Que tienen como meta algún lugar sagrado
Así es tu cuello, lleno de promesas
Para mis labios, peregrinos exaltados.
Avanzan por tu cuello suavemente
Con la fe de hallar lo imaginado
Dos labios temblorosos, aguardando
La llegada de mis peregrinos excitados.
Como un secreto de religión pagana
Tus labios son, aquel templo escondido
Donde se llevan a cabo rituales misteriosos
Tan solo por nuestros labios conocidos.
Subo por tu cuello humedeciendo
Lo terso de tu piel de mariposa
El templo ya aparece y me preparo
Para entrar en él y reencontrarme con mi diosa.

CUANDO VIENE ESA MUJER (El acoso) 


Cuando viene esa mujer, viene una lanza 
Que me apunta al corazón buscando el centro 
Cuando viene esa mujer me causa espanto 
Porque sé que es verdad...me tiene muerto 
Traté de proteger, su ataque tan frontal 
Usando el viejo escudo de recuerdos, 
Recuerdos de mujer, familia, hogar 
Ser fiel hasta el final...y todo eso. 
Y llega ésa mujer...sólo me mira... 
Mi defensa flaquea, no resiste, 
Y paso a ser cordero, ella, la loba 
Y la tan vieja historia vuelve a repetirse. 

EXTRAÑA FLOR 


Fuiste como una extraña flor entre la piedra negra
De esa montaña a la que fui ascendiendo
Tapizada de miles de flores muy silvestres...
En la parte más baja, en el comienzo.
Pero al ir subiendo, la montaña se hizo árida
El verde de la base se fue ennegreciendo
Las florecillas se fueron esfumando
Y la belleza fue desapareciendo.
En las alturas, la soledad es intangible
Solamente silencio, ruido ensordecedor
Miles de almas, ni una sola mirada
Como frío portátil y ausencia de la flor.
Pero te vi, estabas allí, sola, como esperando
Entre la tristeza de la piedra desnuda y solitaria
Y con tu aroma a la esperanza recibí
Esa extraña flor que me punzaste las entrañas.
Me postré frente a ti, como se hace ante Dios
De bruces, en cruz mis brazos abiertos
Y te vi, te vi y agradecí que estuvieras allí
Pues comprobé que aún no estaba muerto.
Y en la negra soledad de mi montaña
Estabas allí, altiva e imponente
Más que aquella rosa del pequeño principito
Que sabemos jamás, tuvo la misma suerte.

SIN SENTIDO 


Lenguaje que se escapa en palabras sin sentido 
Y todo cuanto diga absurdo habrá de ser 
Porque mi amor es tanto que nada lo define 
Ni cuanto tú conozcas ni puedas conocer 
Tendrás la melodía que quizás en un mañana 
Encierre cuantas cosas te quiera yo decir 
Un himno sin sonido, sin voz y sin palabras 
Que encierre sentimientos de amor y de nostalgia 
Yo pongo en estas notas tan solo para ti 

Y así como la flor se muere con la tarde 
Marchita mi sonrisa al filo de tu amor 
Y yo pretendo tenerte aquí presente 
Más tu te vas de mí como se aleja el sol 
Si estás conmigo río y soy feliz y tiemblo 
Y vivo de tus ojos y vivo de tu amor 
Y todo lo importante se pierde con la niebla 
Porque cuando tú llegas 
En ti, en ti mi amor, En ti, en ti mi amor en ti existe el sol 

Se aleja ya una barca y luego una gaviota 
Y el mar en su bravura se deja adormecer 
Y tú te vas de mí y la congoja 
Y nubla de repente todo lo que hay aquí 
Tan dentro de mi ser 
El cielo es muy breve y el sol ya se despide 
Y quedan sólo sombras entorno de los dos 
Y yo y yo me siento solo con un amor tan grande 
que ahoga tantas cosas, también lo ahoga también lo ahoga Dios. 



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