LUIS RUBINSTEIN


Buenos Aires-Argentina, 1908-1954

AMOR
Tango

Yo no se por qué extraño destino
otra vez mi vida te encontró a su paso.
¿Qué rodar te cruzó en mi camino,
cerrazón de nieblas, llantos y fracasos?
Era feliz arrastrando el recuerdo...
¡Sacrifiqué el corazón en mi adiós!
Hoy te vuelvo a encontrar y me pierdo
entre las ternuras de tu alma y tu voz.
¡Con qué angustia te hice a un lado!

Tratando de alejarte
de la miseria plena...
Tu cariño fue sagrado
y en ruinas quise alzarte
en medio de mi pena.
Y una noche, allí en tu frente
dos lágrimas y un beso
cayeron de repente...
Ni traté de despertarte,
sólo supe que al dejarte
te dejaba el corazón.

Y arrastré mi dolor a los vientos...
Lejos de tu lado, con mi amor deshecho.
Mi tortura mordió mil lamentos...
Siempre con tu imagen dentro de mi pecho.
Y cuando ya sólo ansiaba la muerte,
cuando tu voz se perdía en mi ayer,
hoy te encuentro y mi amor es más fuerte.
¡Los dos lucharemos por nuestro querer!

CHARLEMOS
Tango 1940

¿Belgrano sesenta once?
Quisiera hablar con Renée...
¿No vive allí?... No, no corte...
¿Podría hablar con usted?
No cuelgue... La tarde es triste.
Me siento sentimental.
Renée ya sé que no existe...
Charlemos... Usted es igual...

Charlando soy feliz...
La vida es breve...
Soñemos en la gris
tarde que llueve.
Hablemos de un amor...
Seremos ella y él
y con su voz
mi angustia cruel
será más leve...
Charlemos, nada más.
Soy el cautivo
de un sueño tan fugaz
que ni lo vivo.
Charlemos, nada más,
que aquí, en mi corazón,
oyéndola siento latir
otra emoción...

¿Qué dice? ¿Tratar de vernos?
Sigamos con la ilusión...
Hablemos sin conocernos
corazón a corazón...
No puedo... No puedo verla...
Es doloroso, lo sé...
¡Cómo quisiera quererla!
Soy ciego... Perdóneme. . .

NADA MÁS
Tango 1938

No quiero nada, nada más
que no me dejes, frente a frente, con la vida.
Me moriré si me dejás
por que sin vos no he de saber vivir.

Y no te pido más que eso,
que no me dejes sucumbir,
te lo suplico por Dios
no me quites el calor
de tu cariño y tus besos,
que, si me falta la luz
de tu mirar, que es mi sol,
será mi vida una cruz.

Cuánta nieve habrá en mi vida
sin el fuego de tus ojos!
Y mi alma, ya perdida,
sangrando por la herida,
se dejará morir,
y en la cruz de mis anhelos
llenaré de brumas mi alma,
morirá el azul del cielo,
sobre mi desvelo
viéndote partir.

No quiero nada, nada más
que la mentira de tu amor, como limosna.
¿Qué voy a hacer si me dejás
con el vacío de mi decepción?
No te vayas te lo ruego,
no destroces mi corazón,
si no lo hacés por amor
hacelo por compasión
pero por Dios no me dejés
jamás te molestaré,
seré una sombra a tus pies,
tirada en algún rincón.


Luis Rubinstein, autor, periodista y compositor argentino. Nació en Capital Federal en 1908. Sus obras más importantes son Charlemos, Cuatro Palabras, Un Crimen, Cadenas, Ya sale el tren, Venganza, Rebelión, Nada más, Marion, Tu perro pekinés, Inspiración y otras. Fundador y director en 1935 de la Primera Academia Argentina de Intérpretes (PAADI) Trabajó en la revista Sintonía. Falleció el 11 de agosto de 1954


No hay comentarios:

Publicar un comentario