LUIS LEOPOLDO FRANCO

"Si fuimos engendrados en un relámpago de gozo, ¿por qué hemos de ser tristes?"
Luis Leopoldo Franco


Belén, provincia de Catamarca-Argentina,
1898-
Ciudadela, 1988


ESTOY LLORANDO AQUÍ


Estoy llorando aquí 
tal como un ojo herido 
que vierte sangre y lágrimas a un tiempo: 
ay llanto mío. 

Llorando por los náufragos de tierra 
hinchados ya como un naufragio líquido 
y a quienes otro mar, de sal de llanto, 
les sorbió con un simple gorgorito 
el alma, el alma, el alma 
abarcadora de infinitos. 
Estoy llorando aquí 
con un llanto robado a los abismos 
por el niño que moja 
su orfandad ya con llanto de cárcel y patíbulo; 
por el hombre que nunca tuvo lágrimas 
para los otros ni para sí mismo, 
y por el llanto que no encontró ojos 
que ante la luz lo alzaran redimido. 
Lloro por esa equivalencia humana, 
oh amigos, 
de la lombriz llamada solitaria: 
¡el hombre enamorado de sí mismo! 
(Quiere pararse, helada, 
mi lengua atravesada de veranos y ríos.) 
Estoy llorando por el hombre 
curvado aún de ocasos y de sueños baldíos, 
aun incapaz de pregustar lo eterno 
en sus sorbos de efímero, 
que imaginó su carne como un luto de su alma 
urdido con tinieblas y tramado con frío, 
y que aquí abajo aun sigue llorándose en destierro 
de un edén cultivado con insomnio y delirios, 
mientras vuelve la espalda 
al otro que inauguran el rocío y el trino. 
Estoy llorando, 
ahogando un grito 
tan lejano de hondura 
que tal vez ya no es mío, 
llorando, 
por el puñal de sacra traición, el crucifijo, 
por el yugo vestido de espada de la patria 
y el fervor de la tumba vestido de arzobispo. 
Estoy llorando con la sal 
de la sangre, el sudor y el llanto mixtos 
(quiero infligir al mundo 
mi propio escalofrío) 
por el hombre apeado a grey para que acepte 
el ósculo amoroso del vampiro; 
por nuestra sor ramera que esconde como un crimen 
su ternura y pudor despavoridos 
para que allí los huellen todos 
como a umbral de granito. 
Estoy llorando 
(nada debe quedar en el olvido) 
con toda la memoria y el espanto 
y los latidos, 
como caballo que ante el incendio en la noche 
profiere su relincho; 
llorando estoy por toda la mujer 
que vive aún del saldo de arrodillados siglos 
perpetrando con lágrimas ardidas 
su propia consunción como los cirios: 
lloro por todo el hombre que aun se halla a sus anchas 
en la tiniebla arcaica de inquilino, 
él, que puede inventarse 
cada vez con más numen a sí mismo, 
él, padre de los dioses, que lleva su futuro 
como envainada espada al cinto.


http://www.astormentas.com/ES/poema/7902/Estoy%20llorando%20aquí

Luis Leopoldo Franco fue un poeta y ensayista argentino. Es comúnmente identificado con la ideología trotskista



Franco no tuvo una “identidad” comunista o anarquista; simpatizó con las ideas de León Trotsky desde temprano (de hecho escribió un poema-homenaje a Trotsky en 1940, a los pocos días de su asesinato, en contra de Raúl González Tuñón), y participó de la revista Estrategia con Nahuel Moreno y el historiador Milcíades Peña, adhirió al PST y estuvo en el Congreso de fundación del MAS a inicios de los '80. Por lo tanto, lo correcto es decir: el gran poeta y escritor Luis Franco también fue trotskista (más allá de cambios de posicionamientos políticos respecto a temas como la burocratización de la URSS que expresara a lo largo de su vida).
Murió un 1 de junio de 1988, en soledad y pobreza, y próximo a cumplir sus 90 años, en un asilo de ancianos de Ciudadela, donde transcurrió sus últimos años.


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